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Jonathan Fabbro fue condenado a 14 años de prisión por abuso sexual a su sobrina

La pena fue dictada por el Tribunal Oral N° 12. El jugador, que se negó a estar en la sala en el momento del veredicto, continuará preso en el penal de Marcos Paz. Las pruebas en su contra

Los jueces Luis Oscar Márquez, Claudia Moscato y Darío Medina, que integran el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional 12 condenaron al exfutbolista Jonathan Fabbro a 14 años de prisión por los delitos de abuso sexual agravado y corrupción de menores, ambos cometidos contra su ahijada y sobrina (que hoy tiene 13 años), cuando la niña tenía entre 5 y 11 años de edad.

“La familia vivió este resultado con satisfacción, no con alegría. Esto para la nena es un espaldarazo porque le da entidad a lo que dijo y denunció”, dijo a Página|12 el abogado querellante, Gastón Marano.

El fallo fue leído este mediodía luego de la declaración de Fabbro. La sentencia es mayor a la que había solicitado el fiscal de juicio Gustavo Gerlero que había pedido 12 años de cárcel para el acusado, mientras que la querella había solicitado 24. “Tengo que leer los fundamentos de los jueces y ver por qué eligieron ese monto de la pena, y veremos si considero que es suficiente”, señaló Marano, aunque afirmó que está “conforme” con el veredicto. Los fundamentos, precisó el abogado a este medio, se darán a conocer el viernes de la semana próxima.

El ex jugador de River, Boca, Cerro Porteño y la selección paraguaya fue juzgado por cinco hechos de abuso sexual agravado y corrupción de menores, con su ahijada como víctima. La causa comenzó cuando la madre de la niña hizo la denuncia, luego de que el hermano de la víctima descubriera las conversaciones entre Fabbro y la nena.

“Durante esa primera etapa, Fabbro eligió no hacer nada, a pesar de estar representado desde el primer momento. Hizo falta un pedido de captura internacional para que apareciera”, señaló Marano. El letrado también aseguró que esas resistencias procesales “dificultaron y alargaron el proceso”.

El volante no estuvo presente en la lectura de la sentencia, que tuvo lugar en la sala en la que se desarrolló el proceso, en la sede judicial de la calle Lavalle 1171, a pocos metros del Obelisco y del Palacio de Justicia, en el centro porteño. “La Justicia argentina llega. Le pido a todas las nenas, a todas las mujeres, a todos, que denuncien, que se puede, más allá de quién sea el que las dañó”, afirmó llorando la madre de la víctima en la puerta del juzgado.

Durante el juicio, Fabbro negó las acusaciones. Entre los testigos que declararon en el proceso estuvo Larissa Riquelme, modelo paraguaya y pareja del exjugador, quien dijo que el relato de la niña “falta a la verdad”.

“Se ha tratado a la niña de mentirosa muchas veces”, afirmó Marano. Durante el proceso penal, agregó,la defensa del exjugador argumentó que la niña había inventado todo porque podría haber estado expuesta en su casa a “situaciones de promiscuidad”.“Estamos en el marco de una sociedad profundamente machista orientada a criminalizar a la víctima”, sostuvo el abogado querellante.

En las audiencias, señaló Marano, se presentó “muchísima prueba”. La niña contó en cámara Gesell los abusos cometidos por Fabbro y fue examinada por cuatro psicólogos y tres psiquiatras “todos coincidentes en no sólo la verosimilitud de lo que afirmaba, sino de que presentaba los rasgos típicos de alguien que ha sufrido una situación así de aberrante”.

Madres de amigas de la niña también dieron su testimonio en las audiencias, donde pasaron más de veinte testigos. “Las mamás de estas nenas llegaron a relatar que, conocidos los hechos (la denuncia contra Fabbro), sus hijas les contaron que efectivamente lo sabían”, contó Marano.

La mejor amiga de la niña guardó el secreto por dos años y, relató el abogado, “recién el día que esta nena (la víctima) lo pudo contar, fue con su mamá y le dijo: ‘Mamá, ahora te puedo contar un secreto que yo tenía y que venía guardando. Le está pasando esto a mi amiga’”.

“Todo ha culminado en esto que es la palabra de la justicia”, sostuvo el abogado querellante. Marano también señaló que es importante que las víctimas “denuncien si son abusadas” y que “no sientan culpa”.

Fabbro fue detenido el 20 de diciembre de 2017 en el estado mexicano de Puebla, y en mayo de 2018 fue extraditado a la Argentina. En agosto del año pasado, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional confirmó el rechazo a su excarcelación por considerar que existía peligro de fuga y elusión de la Justicia del ex futbolista argentino y nacionalizado paraguayo.

Por otra parte, en Paraguay es investigado por tentativa de abuso, esta vez de una menor que tenía cinco años al momento del supuesto hecho en la casa del jugador, en Asunción.