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Javier Milei abrió la puerta a una interna con Macri

El líder de La Libertad Avanza participó del Ciclo de Entrevistas organizado por estudiantes de Periodismo de la Escuela de Comunicación.

Javier Milei participó de una conferencia de prensa organizada por estudiantes de Periodismo de la Escuela de Comunicación del Grupo Perfil, donde volvió a ratificar su intención de enfrentar en una interna a Mauricio Macri. “Si Macri me pide una interna se la doy, y si pierdo, estoy dispuesto a acompañar”, sostuvo.

El diputado también se refirió a las diferencias que mantiene con Horacio Rodríguez Larreta y no manifestó arrepentimiento por los insultos públicos contra el jefe de Gobierno el año pasado. “Tendrían que preguntarle a Larreta porque utiliza los recursos de los porteños para llenar de pautas a los medios”, aseguró Milei en el Ciclo de Entrevistas a cargo de Rodrigo Lloret, director de Perfil Educación.

—Algunos analistas dicen que representa una amenaza para el sistema democrático, ¿cómo toma esas definiciones?

—Es una forma que tiene el sistema de reaccionar que básicamente consiste en asustar a la gente. El mejor ejemplo es cuando el señor Lousteau dice: “Milei es peligroso”¡Lo dice el autor de la 125, que puso al país al borde de una guerra civil! Si yo soy peligroso, ¿de qué estaríamos hablando en el caso de Lousteau por ejemplo? La realidad es que es un mecanismo de la casta, la política no es que no se va a defender: tiene un conjunto de privilegios y los va a tratar de defender con todos los recursos que dispone. De hecho, lo hace con los recursos que nos quitan por la fuerza a nosotros con impuestos. Todo lo que amenace al negocio de la casta, ellos lo van a cuestionar de cualquier cosa. Y la pregunta es: ¿Acaso no estoy jugando dentro del sistema y con sus reglas? Es más: soy el único que no violenta nunca el sistema. Ven mi comportamiento dentro de la cámara y es absolutamente ejemplar en todas mis cuestiones institucionales: el más ajustado a las instituciones soy yo. Si decidí jugar con las reglas del juego, juego. Si no te gustan las reglas del fútbol, jugá otra cosa.

—Ahora usted participa de la política institucional. ¿Sigue pensando que la dirigencia forma una casta?

—Sí, definitivamente: soy una amenaza para la casta, porque es una forma de entender la política totalmente distinta. En realidad, la casta tiene por característica adherir a ideas que generan daño, y a pesar que eso no les importa. Les importa más el rédito propio en términos económicos o políticos, hay gente que necesita el poder. Mi personalidad no tiene que ver con eso: yo no necesito del poder para ser feliz ni estar amparado en el aparato represivo del Estado. Tengo otra concepción acerca del poder: para mí, lo tienen que tener las personas y no estar monopolizado en el Estado. Por lo tanto, a ellos les causa mucho problema.

—¿Qué opina de las críticas que ha recibido por sortear su sueldo?

—Fue uno de los grandes problemas que les pasó, lo que yo llamo la devolución de la dieta. Tenés que buscar un mecanismo para hacer esa devolución que esté lo menos contaminado posible por mi mano: o sea, el sorteo es ideal. Cuando ves lo que gana un diputado, está muy por encima del medio y mucho más que el mediano. Esto quiere decir que cuando te dicen que lo hacen por la vocación, en realidad puede ser que te estén mintiendo y en especial aquellos que no podrían convalidar sus ingresos en el mercado. ¡Ni te cuento si nunca pisó el mercado porque jamás lo validaron! Y, aun así, un diputado gana mucho más y cuando miras el nivel de vida que llevan no se condice con lo que ganan. Entonces el sorteo trabaja con este criterio de principio de revelación. El sorteo los expone a los políticos y los deja en evidencia: eso los pone bien violentos y muy agresivos, dicen cosas que se les va la mano y después se enojan porque les digo casta.

—Pese a sus diferencias con Horacio Rodríguez Larreta, ¿se arrepiente de haberlo insultado?

—¿Por qué hacer foco sobre la reacción y no la acción que generó eso? Al margen que eso lo hice en una red social y eso es un problema mío: si no te gusta, no lo miras. Lo que estaba haciendo era denunciar operaciones donde, con los recursos del Estado que nos sacan por la fuerza, se persigue al que piensa distinto. Tendrían que preguntarle a Larreta porque utiliza los recursos de los porteños para llenar de pautas a todos los medios. Y que, cuando lo critican, él llama por teléfono y les dice que no lo hagan.

—¿Pero se arrepiente o no de haberlo insultado?

—¿Vos le pedirías a San Martín que pida disculpas por las cabezas que le cortó a los españoles por liberar a la argentina? El nivel de violencia de utilizar los recursos del Estado para perseguir a un ciudadano es enorme, es interesante porque se focaliza más sobre las formas en como un ciudadano reacciona frente a la opresión. Después veremos si yo me tengo que arrepentir o no.

—Pero usted no es un ciudadano común, tiene un cargo político.

—En ese momento no lo tenía.

—La mesa nacional de Juntos por el Cambio anunció que no formará una alianza con usted, pero Mauricio Macri luego pareció cuestionar esa decisión. ¿Usted estaría dispuesto en participar de una interna con Macri?

—El tema de la fórmula es muy prematuro por el momento en el que estamos. Pero siempre señalé que lo que los políticos le deben a los argentinos es un ordenamiento de cómo ven o piensan la política. Entonces creo que debería haber un agrupamiento entre los colectivistas por un lado y los que defienden la libertad individual por el otro. Del lado de los colectivistas quedarían las palomitas tibias de Juntos por el Cambio, llámese Larreta, Vidal, Santilli: gente que le gusta el estado presente y la intervención. Ellos no son muy distintos de los Kirchneristas, la Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica, que es un desprendimiento por izquierda del radicalismo. Y del lado de los que pondrían en el centro de la escena al individuo, tendríamos a los Liberales de verdad y no los que trabajan con Larreta para contaminar a otros liberales. Acá también tendrías al Peronismo Republicano, al Peronismo Federal, al Menemismo y a los halcones de Cambiemos. En esa lógica es que dije que si ellos quisieran venir a La Libertad Avanza, nosotros los recibiremos con los brazos abiertos. Si Macri me pide una interna, se la doy y si pierdo estoy dispuesto a acompañar. Porque será lo que la gente quiere y no soy quién para interponerme en ese proceso decisorio de la sociedad. Si yo llego a la presidencia y hago un gobierno liberal y súper ortodoxo, no te va a sorprender porque yo te estoy diciendo que voy a hacer eso. De hecho, soy el único que tiene propuestas: todos están siempre criticándome, pero estaría bueno que tengan ideas suyas.

—Siempre ha criticado el gobierno de Macri. Incluso el año pasado sostuvo que él era solo un delincuente que le robaba las ideas de la libertad ¿Qué lo hizo cambiar de opinión y ahora considerarlo un halcón? 

—La realidad es que cuando lo escuche por primera vez antes de que sea presidente dije: “Ojalá sea presidente”. Después me quise matar por que fue un desastre el gobierno. Tiene las ideas correctas: es un liberal clásico. Friedman también era un liberal clásico y no me enojo con él, aunque tenga diferencias. Si pienso que, si tiene las ideas, no las aplico. Y ahí lo que creo es que gobernar con los radicales y la coalición cívica de las palomitas tibias es imposible, porque vos queres ir para un lado y ellos quieren ir para otro. El objetivo de Cambiemos era ganarle al Kirchnerismo y no solo lo lograron, sino que fue tan exitoso que en la elección de medio término en 2017 arrasaron. Sin embargo, terminó siendo un gobierno desastroso. Yo tuve una reunión con Macri, que la gestionó la señora Patricia Bullrich, y después tuve algunos zooms con él pero eran de índole académicos. Pero a mí me gustaría tener una reunión con Macri y preguntarle si siente que haber tenido a los radicales y las palomitas le jugó en contra, porque creo que fue eso lo que pasó.

—Agradecemos su participación en el Ciclo de Entrevistas de Perfil Educación y le damos la posibilidad de cerrar el reportaje con un comentario final que quiera realizar.

—Vengo todos los años y esta es una actividad que disfruto mucho. Me divierte y me siento halagado cada vez que me invitan.  

Por Maria Machuca, Romina Veloso y Betsabé Tempone.
Estudiantes de Periodismo Perfil Educación en la Escuela de Comunicación