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Hacia un euro digital: Banco Central Europeo aprueba proyecto piloto por dos años

La creciente demanda de los ciudadanos por medios de pago electrónicos y el auge de las riesgosas criptomonedas han puesto a las autoridades económicas del mundo a incluir una versión digital de sus monedas en sus proyectos de mediano y largo plazo.

El Banco Central Europeo (BCE) dio un nuevo paso hacia la posibilidad de introducir una versión digital del euro que complemente el uso efectivo, a medida que las autoridades económicas de todo el mundo observan las monedas digitales con cautela.

El BCE dijo este miércoles 14 de julio de 2021 en un comunicado que el euro digital debería poder satisfacer las necesidades de los consumidores y no debería tener un impacto adverso en la estabilidad financiera y en la política monetaria. Sin embargo, se dio un plazo de dos años para comprobarlo.

El análisis de un euro digital viene de tiempo atrás, pero se aceleró después de que Facebook revelara planes para crear su propia moneda en 2019 y tras el auge evidente de criptomonedas como el Bitcoin, lo que es visto por algunos como una amenaza potencial para el negocio principal de los bancos centrales.

“Nuestro trabajo experimental ya nos ha permitido identificar posibles formas de proteger la privacidad. También ha demostrado que las necesidades energéticas de la infraestructura serían insignificantes en comparación con el consumo de energía y la huella ambiental de los criptoactivos, como el Bitcoin”, explicó la entidad en su cuenta de Twitter.

Otros países como China y Japón ya iniciaron proyectos piloto para determinar la conveniencia de usar monedas digitales, mientras que en otros como Estados Unidos el asunto ha tomado cada vez más relevancia dentro de los planes de política monetaria de mediano y largo plazo.

¿Cómo funcionaría un euro digital?

El proyecto de investigación acaba de dar comienzo oficial y no se conocen grandes detalles sobre cómo funcionaría un euro digital. No obstante, se cree que en esencia sería un equivalente electrónico de los billetes y monedas, a través de una billetera digital.

Probablemente se parezca a una cuenta bancaria en línea que se gestiona directamente por los ciudadanos de los 19 países de la zona euro en el BCE en lugar de en una institución comercial.

El BCE dice que el euro digital complementará, mas no reemplazará el efectivo, que representó el 73 % de todos los pagos en los puntos de venta en la zona euro en 2019, según datos oficiales.

Pero a las autoridades les ha comenzado a inquietar que los pagos digitales se tramiten en gran parte a través del sector privado, a medida que el uso de efectivo físico comienza a disminuir, como ha sucedido en Suecia.

Hoy en día, los mayores proveedores de servicios de pago en la zona euro, como Visa y Mastercard, provienen fuera del bloque comunitario, lo que ha despertado preocupación sobre el uso que las empresas privadas hacen de los datos de las transacciones.

En el mejor de los casos, un euro digital podría usarse en cinco años. A los dos años de investigación y diseño, deberá ser aprobado por el Legislativo y el BCE trabajará por otros tres años en su implementación.