Los afiliados le pidieron al secretario general de la seccional, Félix González, que se emita un pronunciamiento oficial. El dirigente cordillerano evalúa redactar un documento de repudio ante el intento del legislador de politizar, en un medio comodorense, una causa judicial legítima que fue impulsada por las bases y no por el Gobierno.
El malestar en la Seccional ATE Esquel sigue escalando en los ámbitos orgánicos. Durante una reciente asamblea, los afiliados le pidieron formalmente al secretario general local, Félix González, la emisión de un comunicado de repudio contra el diputado nacional José Glinski. El enojo radica en sus polémicas declaraciones en el medio El Comodorense, donde el legislador aludió a la supuesta detención arbitraria de un líder sindical de la Cordillera para vincularla con el Gobierno provincial. En ese mismo contexto, Glinski metió en la misma bolsa la situación judicial de Guillermo Quiroga, dando a entender que su causa también era un “armado político” del Ejecutivo chubutense. Ante el planteo unánime de los trabajadores, González ya se encuentra evaluando la redacción del documento institucional de rechazo.
La indignación de las bases se profundizó luego de trascender que existió un contacto telefónico privado entre el propio Félix González y Glinski. En esa charla, el diputado nacional intentó desmarcarse y asegurar que sus dichos se habían malinterpretado. Sin embargo, para los estatales cordilleranos ese descargo puertas adentro resulta totalmente insuficiente, ya que el legislador no se retractó de manera pública en el streaming de El Comodorense, ni en ningún otro medio o red social, dejando instalada una versión falsa.
”El Gobierno provincial no tiene absolutamente nada que ver con esto. La causa contra Quiroga es totalmente legítima y fue impulsada de manera exclusiva por los afiliados y la conducción de Esquel. Mezclar nuestra legítima lucha por la transparencia institucional con la política partidaria es una falta de respeto a los trabajadores”, señalaron desde los sectores gremiales.
Lo que generó mayor descontento en la militancia es que un diputado de extracción peronista, cuyo rol principal debería ser la defensa de los intereses de la clase trabajadora, termine alineándose y victimizando a una figura denunciada por comprometer el patrimonio sindical. Desde las bases recordaron con dureza que esos recursos provienen del esfuerzo mensual y la cuota de afiliados.
Frente a este escenario, con el aval de las bases y tras el pedido de los trabajadores para poner un freno definitivo a la intromisión política que deslegitima su reclamo de justicia, la conducción que encabeza Félix González analiza los pasos a seguir para plasmar este enérgico rechazo en una declaración oficial.

