El Fondo Monetario Internacional busca confirmar si los aproximadamente u$s 6.000 millones que se obtendrán por la ley, serán utilizados para estabilizar las cuentas públicas o si se tiene pensado un destino expansivo para el gasto público.
Para muchos analistas privados, si se mantiene la disciplina fiscal durante el 2020, será posible mostrar resultados fiscales primarios creíbles a los visitantes. Según el último informe de la consultora PxQ que maneja el exviceministro de Economía Emmanuel Álvarez Agis, afirma que la posibilidad que en el próximo ejercicio se muestren números más que aceptables ante el FMI es real. La consultora mantiene dos escenarios fiscales para el 2020, “partiendo de un déficit primario heredado de -1,2%”, suponiendo una diferencia que tiene que ver al evaluar tarifas y jubilaciones. En el escenario 1 PxQ supone “un congelamiento de tarifas de 180 días y un esquema de movilidad que ajusta con la inflación esperada para 2020, con lo cual se daría un ahorro en términos de prestaciones sociales de +0,9% del PBI”. En el segundo escenario, “se asume un congelamiento de tarifas anual y la fórmula de movilidad se mantiene sin cambios”. Concluye el trabajo que “en el primer escenario, con un ahorro tributario derivado de las medidas de +1,9% el resultado primario estimado en 2020 sería +0,7%, mientras que en el segundo el ahorro sería más acotado (+0,8%) y el resultado primario sería de -0,4% para 2020”. En ambos casos, si se dieran los resultados, serían bien recibidos por los visitantes del FMI.
Los misión que llegará en los próximo días estará encabezada por el venezolano Luis Cubeddu, quién debutaría en este tipo de tareas. El economista, nuevo jefe de la misión Argentina luego del reemplazo del italiano Roberto Cardarelli del 24 de noviembre, es un viejo conocido del país. Estuvo presente como técnico del Fondo durante la crisis del 2001, y participó de reuniones importantes de la renegociación de la deuda con el organismo a comienzos de la gestión de Néstor Kirchner en 2003. Esos encuentros derivaron en el acuerdo que en septiembre de ese año firmaron el entonces presidente y el alemán Horst Köhler, en aquellos tiempos titular del FMI. Cubeddu era el encargado de fiscalizar la letra fina del acuerdo en cuanto a los compromisos fiscales. Frente a el negociaban dos delegados de Kirchner: el viceministro de Economía Guillermo Nielsen y el jefe de Gabinete Alberto Fernández. De alguna manera, la llegada del venezolano, será un reencuentro en circunstancias algo similares.
Por Carlos Burgueño – Ambito Financiero

