Chubut Para Todos

Fallo a favor de la precariedad laboral

La Cámara de Apelaciones de Puerto Madryn ratificó una sentencia laboral que avaló el uso de contratos eventuales en las plantas de procesamiento de pescados.

La decisión de los jueces golpea a los obreros que procesan langostinos y favorece a las multinacionales del sector que dominan el mercado del mar argentino en todas las líneas.

El fallo rechazó la demanda de un operario que reclamaba una indemnización por despido al considerar que su vínculo era de temporada o por tiempo indeterminado.

Aquí aparece un precedente de peso en el sector, ya que determina que la finalización de un contrato eventual no genera indemnización, siempre y cuando la empresa demuestre que el llamado respondió a un ingreso extraordinario e imprevisto de materia prima.

UN PODEROSO ESTUDIO JURÍDICO

El estudio jurídico que ganó este juicio fue el de González Lernoud, Iglesias & Pedotti, una poderosa oficina que históricamente defiende los intereses de las grandes patronales de la pesca y está enfrentado a los sindicatos de trabajadores.

El estudio jurídico de González Lernoud, Iglesias & Pedotti sufrió sucesivos escraches de parte de obreros del sindicato de la Alimentación en los últimos años.

UN GANADOR ANÓNIMO

Ningún medio de prensa, ni local ni nacional, precisó cuál fue la empresa beneficiada con el fallo judicial. Aquí se mantuvo la reserva de la identidad del ganador del dinero, citando a “una empresa local” o “una planta de procesamiento de langostinos”.

Los perjudicados son los miles de obreros que cobrarán su salario de acuerdo a las variables de la naturaleza en el mar y al criterio material de los dueños de los langostinos.

ALTÍSIMA PRECARIEDAD

El sector pesquero y las plantas de procesamiento enfrentan fuertes niveles de informalidad, precariedad y tensiones por empleo no registrado. Según el INDEC los nuevos puestos de trabajo que surgen en la economía en general registran un índice de precariedad, sin sueldo fijo ni estabilidad, superan el 80%.

El tema debería despertar mayor atención en los gobiernos de las provincias con litoral marítimo. Pero no se advierten señales de preocupación.-

Por Calderón de la Barca