Chubut Para Todos

Está Estados Unidos perdiendo su ventaja militar frente a China? Lo que dicen los datos y lo que todavía se discute

Informes oficiales, simulacros de guerra y el desgaste de arsenales en la guerra con Irán alimentan la idea de que Washington ya no domina sin discusión. Pero Estados Unidos sigue gastando casi tres veces más que China, y los expertos no coinciden en qué significa «superioridad».

De dónde sale la frase

No hay una única noticia detrás de este titular. Es una idea que reaparece cada pocos meses en la prensa y que, en 2026, volvió con fuerza por tres motivos: un informe del Pentágono sobre China, simulaciones de guerra por Taiwán y el consumo de armas durante la guerra con Irán. El 30 de octubre, por ejemplo, un sitio de análisis militar difundió una comparación basada en el ranking Global Firepower: concluye que Estados Unidos sigue siendo la fuerza más poderosa pero que el avance chino plantea un desafío de largo plazo, y aclara que los datos no prueban que China ya lo haya superado. Es decir, el titular que circula exagera lo que dicen sus propias fuentes: casi todas hablan de una ventaja que se achica, no de una ventaja perdida.

Conviene aclarar el término. «Superioridad militar» no significa tener más soldados o más dinero, sino poder ganar un conflicto concreto en un lugar concreto. Por eso casi todos los análisis hablan de un escenario puntual: una guerra por Taiwán, la isla que China considera parte de su territorio y que Estados Unidos ayuda a defender, a menos de 200 kilómetros de la costa china y lejos de la mayoría de las bases estadounidenses.

Qué dice cada lado: los datos

Gasto. Según el instituto sueco SIPRI (la referencia internacional en la materia), Estados Unidos gastó 954.000 millones de dólares en 2025, el 33 % del total mundial; China, 336.000 millones (estimación), el 12 %. El gasto estadounidense bajó un 7,5 % porque no se aprobó nueva ayuda militar a Ucrania, y el chino subió un 7,4 %, su incremento número 31 consecutivo. Gasto, sin embargo, no equivale a poder: China compra equipos y paga sueldos a precios mucho más bajos.

Flota. El instituto británico IISS calcula que, en enero de 2026, Estados Unidos tenía unos 64 submarinos de propulsión nuclear en servicio frente a 15 de China, una brecha que sigue siendo grande. En la superficie la situación es otra: en 2025 China puso en servicio su tercer portaaviones, el Fujian, y el Pentágono estima que quiere seis para 2035. Un informe anterior del Pentágono contaba 370 buques y submarinos chinos, la mayor armada del mundo por número. A menudo se repite que la capacidad de construcción naval china es «230 veces» la estadounidense; es una cifra citada por el analista Seth Jones y por legisladores, que mide capacidad industrial total, no buques de guerra terminados.

Armas nucleares. El informe anual del Pentágono sobre China, publicado el 23 de diciembre de 2025, afirma que el arsenal chino siguió en «los 600 y pico» de ojivas hasta 2024 y que va camino de más de 1.000 hacia 2030. Estados Unidos tiene unas 3.700, según la Federación de Científicos Estadounidenses. El mismo informe sostiene que el crecimiento militar chino ha vuelto a la patria estadounidense «cada vez más vulnerable» y que China espera estar en condiciones de «luchar y ganar» una guerra por Taiwán hacia fines de 2027. Pekín sostiene que su desarrollo militar es defensivo, y analistas chinos acusan al Pentágono de inflar la amenaza.

Tamaño total. La comparación de Global Firepower para 2026, difundida el 30 de octubre, da a China unos 2.035.000 militares en servicio, el mayor número entre los países comparados, y a Estados Unidos unos 13.000 aviones militares frente a unos 3.500 de China. El ranking, que es no oficial, muestra que la ventaja numérica está repartida según el rubro.

La guerra con Irán como prueba

La guerra que Estados Unidos libra con Irán desde el 28 de febrero de 2026 agregó un argumento: el desgaste de munición. Según CNN, citado por Al Jazeera en agosto, el ejército estadounidense habría gastado el 80 % de los interceptores THAAD que tenía antes de la guerra y cerca de la mitad de los Patriot (los interceptores son misiles que derriban misiles enemigos); funcionarios estadounidenses lo desmintieron en parte. The New York Times, según un resumen de Kyiv Post, habló de más de 1.500 Patriot disparados y menos de 1.700 en inventario. Un informe del inspector general del Pentágono, difundido en septiembre, reconoce «déficits estratégicos de inventario» y cuellos de botella en la industria; informa gastos de 21.700 millones de dólares en municiones. El Pentágono dice que trabaja para acelerar la producción.

El punto clave es de qué trata el problema. Una guerra por Taiwán gastaría en pocos días misiles antibuque y de defensa aérea de largo alcance; el experto Seth Jones estima que se agotarían «en aproximadamente una semana». Un informe del centro Heritage Foundation, de enero, y un resumen reservado del Pentágono que conoció la prensa (el llamado «Overmatch brief», citado por el comité editorial del New York Times y cuyo texto no es público) apuntan en el mismo sentido. Por eso lo que importa no es cuántos misiles hay hoy, sino cuántos se pueden fabricar por mes.

Los argumentos en contra

Hay lecturas más moderadas. Dennis Blair, ex jefe del Comando del Pacífico, sostuvo que Estados Unidos y Taiwán conservarían una ventaja conjunta en 2027 si la isla mejora su defensa con vehículos autónomos y otros sistemas. Según The Telegraph, citado por RT, el ejército chino aún va rezagado en experiencia y destreza: no combate desde 1979. A eso se suma que una guerra por Taiwán requeriría un desembarco anfibio, una de las operaciones más difíciles que existen, contra aliados de Estados Unidos como Japón y Filipinas.

Por qué importa

Para el ciudadano común, el debate afecta tres cosas. Primero, la disuasión: si China cree que puede ganar, aumenta el riesgo de que intente tomar Taiwán, con consecuencias para el comercio mundial, ya que la isla produce una gran parte de los chips más avanzados del planeta. Segundo, los impuestos: el Congreso ya aprobó más de un billón de dólares en defensa para 2026. Tercero, las alianzas: si Washington no puede sostener dos guerras a la vez, países como Japón, Corea del Sur, Australia o Polonia deben preguntarse cuánto pueden depender de su protección. El almirante Samuel Paparo, jefe del Comando Indo-Pacífico, advirtió en 2025 que la ventaja estadounidense ya no es tan sólida.

Qué puede pasar ahora

Hay tres caminos plausibles. En el primero, Estados Unidos reconvierte su industria, produce más municiones y buques más baratos y la brecha se estabiliza; la administración Trump habla de poner al país «en pie de guerra industrial», aunque el Congreso y el Pentágono avanzan, según críticos, con lentitud. En el segundo, la brecha sigue achicándose a medida que China cumple sus metas de 2027 y 2035. En el tercero, un incidente cerca de Taiwán o en el mar de China Meridional pone a prueba esas evaluaciones antes de que se resuelvan. Hasta ahora no hay prueba pública de que China haya alcanzado a Estados Unidos en todos los frentes ni de que esté por hacerlo; sí hay pruebas de que la distancia se acorta en los lugares que más importan.

Por Ignacio Stankewitsch

Fuentes: SIPRI (Trends in World Military Expenditure 2025, Yearbook 2026); IISS vía Meta-defense; informe del Pentágono sobre China (diciembre de 2025), según Breaking Defense, SCMP, Bloomberg y Washington Times; CFR; Al Jazeera; Kyiv Post; Washington Times (inspector general); Fox News; Fortune; CNN; Gizmodo; RT; The Digger News (Global Firepower); Defence Security Asia y Eurasian Times