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Espert: “Los únicos no kirchneristas o no peronistas en esta elección somos nosotros”

El economista y precandidato presidencial fue entrevistado por Déborah de Urieta. Aseguró que “la verdadera grieta” no es entre Macri y Cristina, porque son muy parecidos entre sí.

Para usted estuvo detrás de los obstáculos que debió sortear en los últimos días, ¿lo ve preocupado con su candidatura?

A la luz de su accionar, no hay dudas de que el Gobierno está preocupado. Y digo que el Gobierno estuvo detrás de esto porque es quien lo lleva a Asseff, obviamente con la anuencia de Asseff, a las filas de Cambiemos. Y eso no terminó ahí. Previamente, algo tuvo que ver el Gobierno en que Lopérfido, con quien veníamos conversando por una eventual candidatura a jefe de Gobierno, también desapareció a la velocidad del rayo de toda conversación y apareció en brazos del Gobierno. Por si fuera poco, la tercera cosa es que gente de la Ucedé, que forma parte de los acuerdos que tenemos a nivel distrital, también recibió mensajes inquietantes por parte del Gobierno. Y, después, por si fuera poco, empezó esta campaña negativa, el fin de semana, con un video que está dando vueltas, donde me vinculan con el kirchnerismo, una cosa absolutamente disparatada.

¿Qué les responde a los que dicen que, con su candidatura, “es funcional al kirchnerismo”?

Que hay un fenómeno psicológico que se llama proyección. En esta elección, uno de los grandes kirchneristas es el Gobierno de Macri, que lo tiene a Pichetto en la primera línea de sucesión presidencial. Yo, durante 12 años de kirchnerismo, lo único que hice fue combatirlo. Es más, hoy mismo te digo, que creo que el kirchnerismo es lo peor que nos pasó desde la vuelta de la democracia. Así que creo que están proyectando.

¿Cómo define a su electorado? ¿Por qué cree que al Gobierno le preocupa su candidatura?

Creo que, equivocadamente, el Gobierno piensa que, primero, que los votos son de ellos. Los votos son de la gente, la gente es la que vota. Así que eso de pensarlos como algo cautivo es ridículo. Es más, yo le diría al Gobierno que cuidado que, bueno, ahora ya no me pueden bajar, ya fracasaron en el intento, pero no necesariamente, si a mí me bajaban, mis votos se iban a ir al macrismo. Probablemente, el voto por Espert sea un voto bastante duro, porque es gente muy decepcionada con Macri, y hay una parte muy importante de jóvenes, que son muy antisistema, que es nuestra propuesta. Nuestra propuesta es bien antisistema.

En pocas palabras, ¿qué implica una propuesta “antisistema”?

El sistema que hay en la Argentina es raro: destruye a la gente que vive en el país. Es medio raro que la política de un país esté diseñada para destruir a la gente que vive adentro del país, salvo, a unos pocos, que tienen poder de lobby. A la gente de a pie, este sistema lo destruye con devaluaciones, impuestazos, tarifazos; cada tanto le roban los depósitos o la jubilación, como en 2008. Nosotros queremos terminar con ese sistema que trata de extinguir la vida común en la Argentina.

¿Ve con buenos ojos el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur?

Como concepto filosófico principista conceptual, creo que está muy bien abrir la economía al comercio, porque los países que prosperan son los que están abiertos al comercio y compiten. Dicho esto, yendo a la realidad, el Gobierno, a partir de ahora, debería ir a la velocidad del rayo por una profunda baja del gasto público que permita bajar impuestos, y por una reforma laboral que cambie todas las relaciones laborales de la Argentina. Si no, la apertura al comercio puede volver a ser un problema, como ya lo fue en el pasado. La apertura del comercio, filosóficamente, es bárbara. Pero, en el terreno operativo, para que la apertura no se transforme en un problema, se deben bajar impuestos y costos laborales.

Las encuestas anticipan unas elecciones muy polarizadas, ¿hay lugar para un tercer espacio?

Sí. Por más que en la matemática electoral el escenario más probable es que el presidente esté dentro de la grieta, o sea, dentro del tándem Cristina más Macri se llevan cerca del 75% de los votos, hoy, ese es un tercer lugar en la aritmética electoral. Pero es un falso tercer lugar. Si ese espacio fuera ocupado por nosotros, sería la verdadera grieta. Porque la verdadera grieta no es entre Cristina y Macri. Son muy parecidos, tienen mucho en común. La verdadera grieta es entre nosotros, la gente de a pie, que tiene como representantes a Espert y a Rosales y a todo su equipo en esta elección, y el resto de la clase política, que es todo más o menos kirchnerista; todo más o menos peronista. Estoy hablando de Fernández-Fernández; de Macri que lo tiene a Pichetto y Lavagna, que fue ministro de Economía de Néstor; y Urtubey, gran defensor de Cristina. Los únicos no kirchneristas o no peronistas en esta elección somos nosotros. Esta es la verdadera grieta.