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Elisa Carrió: “Si le tuviese miedo a Aníbal Fernández, debería ir al infierno por estúpida”

“Contra el narcotráfico nadie se anima”, dijo la diputada en un reportaje con Susana Giménez.

“Quiero que se cierre la grieta”, sentenció ElisaCarrió anoche como invitada central en el livingde Susana Giménez, asegurando también que no busca que Cristina Fernández de Kirchner termine presa.

“No tengo sed de venganza y me duele mucho ver a la gente en la cárcel. Como esos militares que se están muriendo en la cárcel con 80 años”, agregó en una polémica referencia a los condenados por torturas, asesinatos y robos de bebés durante la última dictadura.

Al mismo tiempo, Carrió declaró que su tarea actual pasa por enfrentarse a “las mafias del narcotráfico y el lavado delConurbano” y que no le teme a Aníbal Fernández y Julio de Vido. “¿Cómo le voy a tener miedo a estos bigotudos? Me iría al infierno por estúpida”, remarcó.

La diputada también reiteró su voluntad de que la Agencia Federal de Inteligencia se disuelva, definiendo como “un horror” a Silvia Majdalani, su responsable. “Tengo mucha desconfianza de algunos sectores del gobierno”, explicó.

Sí, en cambio, se mostró confiada en que Mauricio Macri pretende ser “un buen presidente” y aseguró tener una buena relación con María Eugenia Vidal. “Nos sacamos fotos juntas, cocinamos. Nos llevamos muy bien”, relató Carrió.

RECUERDOS DE LA JUVENTUD

“Lilita” también recordó su infancia, remarcando que “era justiciera desde chiquita” y rememorando que, luego de descubrir que su hermano había matado a un perro, le ordenó a sus amigos que no le hablaran por seis meses.

Carrió también reveló ser una adolescente precoz, que se recibió de la escuela secundaria a los 15 años y fue madre a los 17. “Enganchaba bien de joven”, reveló con picardía agregando que “estudiaba mucho pero también vagaba hasta las 4 o 5 de la mañana”.

“Decidí borrar todos los dolores de mi vida cuando cumplí 60 años”, sumó la diputada en relación a su último cumpleaños advirtiendo que no le tiene miedo a la muerte. “En el cielo se la debe pasar bárbaro. No hay celulitis y debe estar lleno de bares”, describió entre risas.