La Secretaría de Inteligencia anunció la creación del Cuerpo de Inteligencia de la Nación y una nueva carrera para sus agentes. El Gobierno también impulsa un Consejo de Seguridad Nacional y suma a Malvinas a la agenda de seguridad e inteligencia
La Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) anunció este lunes una reforma de su estructura que contempla la creación del Cuerpo de Inteligencia de la Nación, en un momento en que el Gobierno de Javier Milei profundiza su estrategia sobre Malvinas y busca incorporar la cuestión de la soberanía a una nueva agenda de seguridad nacional.
El anuncio se conoce pocos días después de que el Presidente planteara la creación de un Consejo de Seguridad Nacional como parte del paquete de medidas que impulsa por la cuestión Malvinas. El organismo tendría participación de áreas como Defensa, Cancillería, Inteligencia y Economía, y funcionaría como una instancia de coordinación frente a cuestiones consideradas estratégicas para el Estado.
La discusión también vuelve a poner bajo la lupa el papel de Santiago Caputo, uno de los principales asesores políticos de Milei y un dirigente que tuvo influencia sobre el área de inteligencia durante la primera etapa del Gobierno. Su intervención en la actual estrategia sobre Malvinas, sin embargo, debe diferenciarse del rol institucional que la Casa Rosada le asigna ahora a la SIDE.

Ese punto generó cuestionamientos y advertencias de sectores que plantean interrogantes sobre el alcance de la nueva arquitectura de seguridad. La discusión pasa, entre otros aspectos, por determinar qué situaciones quedarían comprendidas dentro de la noción de seguridad nacional y cuáles serían las atribuciones concretas del nuevo organismo.
En paralelo, la SIDE presentó un nuevo Estatuto del Personal de Inteligencia, que establece las bases para la creación del nuevo cuerpo y una carrera profesional para los agentes. El anuncio fue realizado por el secretario de Inteligencia de Estado, Cristian Auguadra, quien planteó que el objetivo es conformar una estructura integrada por “los mejores perfiles de Argentina”.
“Vamos a crear el Cuerpo de Inteligencia de la Nación conformado por los mejores perfiles de Argentina”, afirmó Auguadra. Según explicó, el nuevo estatuto busca construir un cuerpo “profesional, moderno y al servicio permanente de los intereses de los argentinos”.
La reforma contempla, según la SIDE, una “Carrera de Inteligencia”, con un proceso de ingreso abierto y transparente y mecanismos de selección “competitivos y despolitizados”. También establece un sistema de formación especializada y permanente y un desarrollo profesional basado en el mérito, la capacitación, la experiencia y el desempeño.
Una SIDE para anticipar amenazas
Auguadra presentó el cambio como una transformación que busca dejar atrás lo que definió como décadas de “improvisación” y “degradación institucional” en el sistema de inteligencia argentino.
“Durante décadas, la Inteligencia de nuestro país sufrió las consecuencias de la improvisación, la degradación institucional y la ausencia de una política a largo plazo”, sostuvo el funcionario, quien aseguró que el Gobierno busca reconstruir una capacidad estratégica vinculada con la defensa de la soberanía, la seguridad y los intereses nacionales.
El secretario de Inteligencia también puso el acento en la continuidad institucional. “Esta reforma busca construir algo que trascienda gobiernos y generaciones”, afirmó, y definió al nuevo cuerpo como una estructura profesional con identidad institucional y altos estándares de preparación.
La SIDE sostiene que sus integrantes deberán estar capacitados para “comprender el mundo, anticipar amenazas y proteger sus intereses”. La definición adquiere una relevancia particular en el actual contexto, porque el Gobierno viene incorporando la cuestión Malvinas a un discurso más amplio sobre seguridad, defensa y protección de recursos estratégicos.
“La reconstrucción del Sistema de Inteligencia Nacional no consiste solamente en modernizar estructuras. Implica recuperar una capacidad esencial del Estado argentino”, sostuvo Auguadra. El funcionario agregó que esa tarea deberá comenzar por la selección de agentes “idóneos, íntegros, altamente capacitados y seleccionados entre los mejores”.
El subsecretario de Inteligencia, José Lago Rodríguez, también destacó el nuevo esquema. “En la SIDE buscamos formar a los mejores profesionales para defender los intereses del país”, señaló, y aseguró que el estatuto permitirá construir una carrera “estable, exigente y apolítica, basada en el mérito y la excelencia profesional”.
Malvinas como cuestión de seguridad nacional
La reorganización de la SIDE ocurre mientras el Gobierno intenta avanzar con una nueva legislación vinculada con la soberanía de las Islas Malvinas. Milei anunció la iniciativa en su cadena nacional del 3 de septiembre y planteó endurecer las sanciones contra empresas que desarrollen actividades no autorizadas en las islas.
El proyecto también contempla la creación de un Consejo de Seguridad Nacional, una de las novedades que amplían el alcance de la discusión sobre Malvinas. La propuesta incorpora a la inteligencia dentro de una estructura de coordinación que también incluye a Defensa, Cancillería y Economía.
Ese punto generó cuestionamientos y advertencias de sectores que plantean interrogantes sobre el alcance de la nueva arquitectura de seguridad. La discusión pasa, entre otros aspectos, por determinar qué situaciones quedarían comprendidas dentro de la noción de seguridad nacional y cuáles serían las atribuciones concretas del nuevo organismo.
El debate adquiere otra dimensión por el contexto internacional. La Casa Rosada volvió a colocar a Malvinas en el centro de su agenda mientras crece la tensión en torno a la explotación de recursos naturales en el área de las islas y a la actividad de empresas vinculadas con el Reino Unido.
De la diplomacia a la inteligencia
La secuencia de anuncios muestra un cambio en la forma en que el Gobierno aborda la cuestión Malvinas. El reclamo de soberanía continúa siendo presentado como una política de Estado, pero ahora aparece acompañado por iniciativas en materia de defensa, inteligencia y seguridad nacional.
La creación del Cuerpo de Inteligencia de la Nación y el Consejo de Seguridad Nacional son dos piezas diferentes, pero aparecen dentro de una misma discusión: qué capacidades necesita el Estado argentino para anticipar amenazas y proteger sus intereses estratégicos.
La SIDE busca ahora darle continuidad a su estructura mediante una carrera profesional y un nuevo estatuto para sus agentes. El Gobierno, en paralelo, deberá definir el alcance del Consejo de Seguridad Nacional que anunció Milei y cómo se articulará con los organismos de inteligencia existentes.
En plena escalada del discurso oficial sobre Malvinas, la reforma de la SIDE suma así una nueva dimensión a la estrategia del Gobierno: la cuestión de las islas ya no aparece solamente como un reclamo diplomático, sino también como parte de una agenda más amplia de seguridad, inteligencia y soberanía nacional.
Fuente: Perfil

