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El fujimorismo regresa al poder tras 26 años: Keiko Fujimori es proclamada oficialmente presidenta electa de Perú

El Jurado Nacional de Elecciones oficializó este viernes 3 de julio la victoria de Keiko Fujimori en la segunda vuelta presidencial del 7 de junio, poniendo fin al proceso electoral y confirmando el retorno del fujimorismo al Palacio de Gobierno después de más de dos décadas. La líder del partido Fuerza Popular gobernará Perú entre 2026 y 2031 tras imponerse por un estrecho margen al candidato izquierdista Roberto Sánchez.

Keiko Sofía Fujimori Higuchi es oficialmente la presidenta electa de Perú tras una reñida contienda y un prolongado conteo de votos.

En una ceremonia en Lima, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) proclamó oficialmente a la líder derechista como presidenta electa del país latinoamericano para gobernar durante el período 2026-2031, luego concluir el proceso de revisión y validación de los resultados de la segunda vuelta celebrada el pasado 7 de junio.

“Todos los votos importan por igual”

“Proclamo que la fórmula de candidatos presentada por la organización política Fuerza Popular es la ganadora de la elección de presidente y vicepresidentes de la República. En consecuencia, proclamo a Keiko Sofía Fujimori Higuchi como presidenta de la República”, declaró el presidente del JNE, Roberto Burneo.

Durante la ceremonia, Burneo sostuvo que la proclamación refleja la voluntad expresada por millones de ciudadanos en las urnas y subrayó que “todos los votos importan por igual”, al destacar la complejidad del proceso electoral debido al elevado número de participantes y al minucioso sistema de escrutinio peruano.

El tribunal también proclamó como integrantes de la fórmula presidencial ganadora a Luis Galarreta, como primer vicepresidente, y Miguel Torres, como segundo vicepresidente.

Una victoria ajustada tras un largo escrutinio

Con la proclamación oficial concluye definitivamente un proceso electoral marcado por uno de los resultados más estrechos de la historia reciente del país.

Fujimori obtuvo el 50,135 % de los votos válidos, equivalentes a 9.223.396 sufragios, mientras que Roberto Sánchez alcanzó el 49,865 %, con 9.173.755 votos. La diferencia final fue de apenas 49.641 votos entre ambos candidatos.

La oficialización de los resultados se produjo casi un mes después de la elección debido al sistema electoral peruano, que exige el traslado físico de las actas para su verificación y contempla la revisión de aquellas que presentan inconsistencias. El proceso se prolongó además por los recursos presentados por Sánchez, quien denunció sin presentar pruebas un supuesto fraude electoral y solicitó la anulación de la votación en el exterior, pedidos que fueron finalmente rechazados.

Con la proclamación del JNE ya no existe posibilidad legal de revertir el resultado. El siguiente paso será la entrega de credenciales a la mandataria electa el próximo 15 de julio, mientras que la ceremonia de investidura está prevista para el 28 de julio, día de la independencia peruana.

El regreso del fujimorismo al Palacio de Gobierno

La proclamación marca el retorno del fujimorismo al poder casi 26 años después de la salida de Alberto Fujimori, quien renunció a la Presidencia en el año 2000 en medio de un escándalo de corrupción y posteriormente fue condenado por delitos de lesa humanidad y corrupción.

Keiko Fujimori, hija y heredera política del exmandatario, alcanza finalmente la Presidencia en su cuarto intento, después de haber perdido las segundas vueltas de 2011 frente a Ollanta Humala, de 2016 ante Pedro Pablo Kuczynski y de 2021 frente a Pedro Castillo, todas por márgenes muy reducidos.

Durante la campaña, la líder de Fuerza Popular reivindicó el legado de su padre y centró buena parte de sus propuestas en el combate contra el crimen organizado y la recuperación de la seguridad ciudadana, una de las principales preocupaciones del electorado peruano.

Su elección abre una nueva etapa política en Perú, con el desafío de gobernar un país profundamente polarizado tras una tercera elección presidencial consecutiva resuelta por menos de 50.000 votos y en un contexto de alta fragmentación política e institucional.

Fuente: France24