El presidente de la Cámara de Comercio de Esquel, Claudio Selva, dijo algo en una entrevista de Órbita Stream que merece una lectura más lenta. Agradeció que el Municipio esté "estable" económica y financieramente, pero agregó la pregunta que le importa: a costa de qué.
La respuesta que dio es un número. Según el relevamiento de la Cámara, hay 42 locales vacíos en el centro de Esquel. Cuando le preguntaron cómo se compara con otros años, contestó que nunca en la historia pasó.
Después contó algo más personal. Tiene 40 años y recordó cuando tenía 27 o 28 y recién arrancaba en el comercio. En ese momento, cuando se desocupaba un local, había que apurarse, porque no había locales. Hoy pasa lo contrario: sobran, y cada persiana baja es un negocio que no llegó a durar.
Selva ya venía advirtiéndolo. En mayo habló de comercios que cierran a diario, de deudas acumuladas y de un esquema impositivo que consideró insostenible. Una buena temporada, dijo entonces, "no salva a nadie".
La frase toca un punto que merece discusión pública. Un Municipio con las cuentas ordenadas es una buena noticia. Pero esas cuentas se pagan con algo. El propio intendente Matías Taccetta reconoció esta semana, al cerrar la paritaria, una "caída de los ingresos municipales". Las cuentas están en orden, pero los ingresos caen, y el comercio local es el que siente la diferencia.
Selva lo ilustró con Uber. Aclaró que no está en contra de la aplicación y que él mismo la usa cuando viaja. Su reproche es que el intendente no puede limitarse a decir que es "el avance de la tecnología", porque el Estado tiene un rol de moderar el mercado. Sin eso, advirtió, el que más tiene se come a los chiquitos. Taccetta anticipó después una ordenanza con exigencias iguales o mayores que las de los taxis. Habrá que ver el texto.
El patrón se repite. Los regímenes de promoción que impulsa el Municipio están dirigidos a capitales que vienen de afuera, atraídos por exenciones impositivas de hasta quince años. Es una política pensada para el que llega, no para el que se quedó. Hertz, por ejemplo, consiguió un lote de 3.000 metros cuadrados en el Parque Industrial y, según una concejal, ya tiene un 80% de descuento en el impuesto automotor por cinco años. Mientras tanto, los comerciantes de Esquel cargan con costos, impuestos y deudas.
Selva puso un número sobre la mesa: 42 locales. Falta que el Municipio ponga el suyo y explique qué piensa hacer con ellos.
Por La oposición silenciosa


