Image default

El efecto Patricia

Cuando se especulaba con que Mauricio Macri usaba a Patricia Bullrich para subirse el precio en la negociación con Rodríguez Larreta para finalmente bendecir su candidatura, terminó sucediendo lo contrario: es Bullrich quien usufructuó a Macri.

El gran adversario de una candidatura de Mauricio Macri no es la de Horacio Rodríguez Larreta sino la candidatura de Patricia Bullrich. Cuando se especulaba con que Macri usaba a Bullrich para subirse el precio en la negociación con Larreta para finalmente bendecir su candidatura, terminó sucediendo lo contrario: es Bullrich quien usufructuó a Macri.

Ahora que Mauricio Macri especula con su posible candidatura, asumiendo que si él se decidiera ella se correría, descubre que no domina a Patricia Bullrich, quien está dispuesta a competir en la interna no solo contra Rodríguez Larreta sino contra el propio Macri si quisiera presentarse.

Como si fuera un Caballo de Troya Patricia Bullrich condiciona a su propulsor: Macri

Como Macri comparte con Bullrich el mismo espacio de preferencias políticas, en una interna se dividiría el voto halcón entre ellos en dos, mientras que Larreta obtendría el total de los votos moderados. Así Macri no podría competir porque se enfrentaría a una segura derrota.

La voluntad irrenunciable de Patricia Bullrich dispuesta a perder si le tocara, pero ser candidata a presidente de cualquier forma sería el Talón de Aquiles de Macri. En su libro La fenomenología del espíritu, Hegel describió lo que llamó la “Dialéctica del amo y el esclavo”, desarrollada en el capítulo “Autonomía y dependencia de la autoconciencia: dominio y servidumbre”. El amo delega en el esclavo todas las tareas sirviéndose de su esfuerzo. Con el tiempo y en la acción el esclavo desarrolla cada vez más capacidades, mientras que el amo en la inacción las va perdiendo. Hasta llegar a que en determinado momento se invierten los roles y el amo pasa a ser esclavo del esclavo y el esclavo, amo del amo. La voluntad del esclavo y el esclarecimiento que obtiene por dedicarse a la acción incorporando conocimientos nuevos, mientras los del amo van quedando obsoletos por falta de actualización, invierten la ecuación de poder.

En 2015 Patricia Bullrich era el esclavo y Mauricio Macri el amo, en 2023 esa relación podría darse vuelta y, paradójicamente, el discípulo que mal favor le haría al maestro continuando discípulo no sería Horacio Rodríguez Larreta sino Patricia Bullrich quien no precisaría “matar” edípica y simbólicamente al padre porque esa tarea la realizaría otro.

El problema en ese caso para Rodríguez Larreta es doble. Primero debería cuidarse de la propia popularidad de Patricia Bullrich que sigue creciendo: una nueva encuesta la da por arriba de Rodríguez Larreta en la propia Ciudad de Buenos Aires: 52% para la presidenta del PRO contra 41% del jefe de Gobierno de la Ciudad. Segundo, que Patricia Bullrich podría pasar a decir que Rodríguez Larreta es el Alberto Fernández de Mauricio Macri y eso ya demostró Cristina Kirchner que no funciona.

Al revés, a favor de Rodríguez Larreta también las ventajas son dobles. Primero: una campaña presidencial puede costar 100 millones de dólares y el único en todo Juntos por el Cambio con esa capacidad de recaudación además del propio Macri es Rodríguez Larreta. Segundo: para que pueda haber dos candidatos del PRO compitiendo en las PASO de Juntos por el Cambio no debería haber un solo candidato radical porque en la división el PRO correría riesgo de derrota. Las candidaturas del PRO deberían integrar en su fórmula a un radical y quien mayor cercanía ideológica tiene con los radicales es Rodríguez Larreta.

Patricia Bullrich sostiene que el ex gobernador de Mendoza y ex presidente de la UCR Alfredo Cornejo sería el radical que lo acompañaría como vice en su precandidatura pero, por lo menos públicamente, Cornejo la desmiente y quienes están cerca de él sostiene que evalúa volver a ser gobernador de Mendoza (lo que le piden en su provincia, pero mucho no lo motiva) y reservarse para ser jefe de Gabinete de un futuro gobierno nacional de Juntos por el Cambio. Pero si en las encuestas Patricia Bullrich siguiera creciendo y no hubiera riesgos para Cornejo de ser precandidato de una fórmula que no supere las internas, quizás cambie de opinión.

El otro punto a tener en cuesta es si finalmente el Frente de Todos promoviera y lograra en el Congreso anular las PASO para lo cual en Juntos por Cambio ya simulan un plan alternativo de internas en la que votarían todos los afiliados de los partidos que integran JxC más todos los ciudadanos que desearan hacerlo, mientras no estuvieran afiliados a otros partidos, lo que requerirá una logística con complicaciones.

¿Querrá el FdT que no haya PASO? Dependerá de cómo evoluciona la economía bajo la conducción de Sergio Massa. Si lograse que no se desordene más la macroeconomía y medianamente generara alguna forma de crecimiento que derramara sobre la clase media indecisa que no es ni K ni antiperonista, sería lógico que el candidato del oficialismo fuera por consenso Sergio Massa, interpretando así el corrimiento a la derecha que experimenta actualmente el electorado argentino al igual que el italiano, como lo demuestra el ascenso de Georgia Meloni. 

En ese caso el Frente de Todos no precisaría las PASO para dirimir la candidatura de quien pretenda suceder a Alberto Fernández. El voto en el Senado por la ampliación de los miembros de la Corte Suprema de todos los representantes del peronismo del interior supuestamente republicano y no K en defensa de la postura de la vicepresidenta, demuestra que el PJ se fusiona en unidad más fácilmente que Juntos por el Cambio.

Rodríguez Larreta se ve obligado a adoptar ‘discurso halcón’ para no correr riesgos

Volviendo al “efecto Patricia” (Bullrich Luro Pueyrredón de San Martín: todos esos apellidos ilustres  carga en su linaje patricio) de quien se dice que al igual que de Rodríguez Larreta desde muy joven decía que iba a ser presidente, algo ya está produciendo en la interna del PRO: el jefe de Gobierno de la Ciudad asume cada vez más posiciones similares a la de los halcones tratando de conquistar a los votantes más a la derecha de la coalición opositora. La misma encuesta citada (de Reyes Filadoro) indica que “el 92% de las personas que tiene imagen positiva del ex presidente, tiene imagen positiva de Patricia Bullrich, mientras que el 72% tiene imagen positiva de Larreta”.

¿Será Patricia Bullrich la Georgia Meloni de Argentina en 2023? 

Imposible no es.

Por Jorge Fontevecchia – Perfil