El Departamento de Estado de EEUU expresó su fuerte decepción por el referéndum independentista en el Kurdistán iraquí.
En su declaración, Nauert advirtió que el referéndum unilateral contribuirá a una mayor inestabilidad, complicará la relación de Erbil con Bagdad y los Estados vecinos y podría dificultar la lucha contra el autodenominado Estado Islámico, organización terrorista proscrita en Rusia y otros países.
"La lucha contra ISIS no ha terminado, y los grupos extremistas están tratando de explotar la inestabilidad y la discordia", alertó.
Según la portavoz, "Estados Unidos apoya un Irak unido, federal, democrático y próspero y seguirá buscando oportunidades para ayudar a los iraquíes a cumplir sus aspiraciones en el marco de la Constitución".
Al mismo tiempo, la declaración señala que "la relación histórica de Estados Unidos con el pueblo de la Región del Kurdistán iraquí no cambiará a la luz del referéndum no vinculante".
Unos 5,2 millones de electores fueron llamados a las urnas para decir si desean que la Región de Kurdistán se separe de Irak para formar un Estado independiente.
Según los datos preliminares, la participación electoral se aproximó al 80%.
El Gobierno de Irak ya advirtió que no reconocerá el resultado de la consulta, que califica de unilateral y contraria a la Constitución.

