Un empresario de una ciudad cercana a Rosario dejó a los pequeños de 7 y 3 años dentro del vehículo en el estacionamiento del boliche.

Lupe, de 3 años, es hija de Lucas y Jésica. Felipe es hijo de otro matrimonio de él
Fuentes policiales indicaron que los niños lloraban desconsoladamente dentro de la Volkswagen Amarok gris de su padre, mientras la alarma sonaba. Este hecho, fue alertado por una pareja que pasó caminando por el lugar alrededor de las 5 de la mañana. De inmediato, dieron aviso a la policía que llegó y rompió la cerradura de la camioneta para rescatarlos.
“Al ver lo que estaba pasando, se acercó un amigo del padre. Se identificó ante los policías, les dijo que conocía a los chicos y que iba a ir a buscar a Lucas”, contó Jésica. Y continuó: “Lo llamaron por teléfono un montón de veces y él nunca atendió, por lo que se llevaron a Lupe y a su hermanastro a la comisaría”.
Alrededor de las seis, se presentó en la dependencia policial Lucas Heredia quien no pudo justificar su repudiable accionar. Fuentes policiales indicaron al portal que el sujeto “estaba consciente de lo sucedido y solo estuvo demorado algunas horas”.
Ambos menores fueron retirados de la comisaría por la madre de Jésica. Al respecto, la mujer indicó: “Esta mañana hice una videollamada con Lupe, pero evitó hablar del tema”. Además, contó que no es la primera vez que los chicos quedan desamparados por un irresponsable padre que prioriza su vida personal.
Jésica contó que para el Día del Niño “quería saludarla a Lupe y no podía comunicarme con él. Tampoco me respondía los mensajes de texto. Hasta que, cuando se dignó a atenderme, me dijo que los chicos se habían quedado en la casa de Susana (la doméstica) porque recién volvía a Rosario el lunes”, recordó indignada. En aquel entonces, el inconsciente sujeto se había ido a esquiar a Las Leñas y había dejado a sus hijos en la casa de la empleada doméstica de su progenitora. “La madre de él tampoco sabía. Se ve que no se los quiso deja a ella porque siempre se los deja y ya está cansada. No lo quiere ayudar más”, concluyó.
La indignada mujer relató que estuvieron en pareja durante cinco años en los que tuvieron a la pequeña Lupe. Además, contó que terminaron el pasado año tras una denuncia por violencia género por la que hoy rige una restricción perimetral. “La última vez que me golpeó fue el 10 de junio, el día del cumpleaños de Lupe. Ahí fue cuando hice la denuncia”, indicó.

Jéssica lo denunció por violencia de género y así terminaron separándose
Finalmente, lo denunció públicamente por no pasarle la cuota alimentaria desde octubre del año pasado, a pesar de su buen pasar económico –es el dueño de una reconocida fábrica de sandwiches de miga-. “Firmó un convenio pero no lo cumple. Y plata no le falta porque este verano se fue Panamá y en las vacaciones de invierno a Marbella”, cerró.

