Chubut Para Todos

Das Neves volvió a dejar clara su postura por la defensa de los recursos naturales en el acto de #ChubutPara Todos

Durante el acto de lanzamiento del Frente Político y Social “Chubut Para Todos”, el gobernador Mario Das Neves, hizo especial referencia a la defensa de los recursos de la provincia y sostuvo que “la Meseta Intermedia no es solamente para sacar uranio” además valoró el impulso “productivo” que se le puede dar a la región para generar ingresos y fuentes laborales.

Al hablar de la importancia de trabajar “todos juntos en búsqueda de objetivos claros” y la necesidad de “unirse por la defensa de los intereses de Chubut” hizo referencia a los recursos naturales de la provincia.
Señaló que la “Meseta intermedia no es solamente para sacar uranio, para hacer un agujero durante 15 años, llevarse todas las riquezas, contratar alguna gente y después dejarlos sumidos en la pobreza, eso se puede reemplazar” afirmó y agregó “¿y saben quiénes lo van a reemplazar?, no de arriba, lo vamos a hacer nosotros. La gente lo va a reemplazar”.
“Tenemos un río único de 863 km de como el Río Chubut, que tiene unos 200 km a las distintas veras con algo de producción, tenemos 600 km para producir”.
Expresó que “aparecieron 14 productores de vinos, de cerveza, como aparecieron hace años los cereceros, porque nosotros tenemos que buscar alternativas, nadie de afuera nos dijo que había que hacer esto”.
“De afuera lo que vienen es a plantearnos, para que nosotros abramos el juego y nos regalemos, para que puedan sacar los productos que es parte de las riquezas que tenemos, son parte del activo de la provincia” y aseveró que “si lo vamos a sacar lo sacaremos el día que nosotros decidamos no cuando nos impongan”.
El mandatario expresó que “cuando uno dice los de arriba, no solamente es el Estado nacional, el Gobierno de turno, son ciertas corporaciones que cada vez que llaman por teléfono y preguntan por determinada cosa uno ya sabe para dónde quieren rumbear”.

La advertencia de Das Neves tiene como destino los claustros del Gobierno nacional ya que a fin del año pasado habían anunciado desde Nación la avanzada en una planta piloto en Chubut. En Chubut la explotación minera está expresamente prohibida por la Ley 5001, aunque solo abarca a la producción metalífera, mientras que el uranio, de condición nuclear, está considerado como un combustible. Además, mientras los permisos de cateo y exploración se extienden bajo la figura de concesiones, el Código Nacional Minero estableció que el yacimiento uranífero Cerro Solo es “propiedad” de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
Eso implica que Nación tiene las potestades para decidir si explota o no en territorio chubutense donde, por marcos legales, el proyecto requiere del tan mentado “consenso social” para ser explotado y atravesar las instancias administrativas provinciales para obtener autorizaciones como la ambiental, y reglamentación para el transporte y la metodología de extracción, entre otros aspectos.
El yacimiento de uranio se ubica en el centro de la meseta chubutense y sus reservas se estiman en 30 millones de libras en un tiempo de explotación de diez años. El ministro de Energía, Juan José Aranguren, ya había anticipado en junio el interés de Nación en explotar uranio en la Provincia y finalmente la obra para una planta piloto que permitirá los primeros ensayos, no solo tiene embate político, sino que tiene monto asignado en el presupuesto nacional. Aunque de baja escala, basta para la culminación de la obra en dos años: $8 millones en 2017 y otros $2 millones en 2018 para concluirla.
El desarrollo total del proyecto de uranio en Chubut implicaría una inversión inicial cercana a los 170 millones de dólares, y hay que indicar que mientras en este caso puntual solo se contempla la situación de Cerro Solo existen en Chubut otros cateos uraníferos que podrían avanzar si el de la CNEA logra la licencia social. De hecho, la empresa provincial Petrominera tiene su propio proyecto en desarrollo en la zona de Laguna Salada, cercana a Paso de Indios, en sociedad con una empresa canadiense, aunque en este caso el interés extractivo estaría asociado en forma mayoritaria a la medicina nuclear.