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Con la victoria del reformista Masoud Pezeshkian ¿el panorama político iraní cambia?

Masoud Pezeshkian, exministro de Salud y parlamentario desde hace muchos años, fue elegido noveno presidente de la República Islámica de Irán, al obtener el 53,6% de los votos en una segunda vuelta electoral. Su inesperada victoria frente al ultraconservador Saeed Jalili señala un posible ajuste en el panorama político iraní, dando esperanzas a los reformistas tras años de dominio conservador.

Masoud Pezeshkian, el único candidato reformista iraní en las últimas elecciones presidenciales, ha salido de un relativo anonimato para convertirse en el noveno presidente de la república islámica.

Pezeshkian, de 69 años, obtuvo alrededor del 53,6% de los votos en una segunda vuelta electoral contra el ultraconservador Saeed Jalili.

En la primera vuelta de las elecciones anticipadas celebradas en Irán el 28 de junio, Pezeshkian encabezó las encuestas frente a otras tres figuras conservadoras, asombrando tanto a partidarios como a rivales.

La victoria de Pezeshkian ha aumentado las esperanzas de los reformistas iraníes tras años de dominio de los campos conservador y ultraconservador.

Sustituirá al fallecido presidente ultraconservador Ebrahim Raisi, que murió en mayo de 20024 en un accidente de helicóptero.

“El difícil camino que tenemos por delante no será fácil si no es con vuestra compañía, empatía y confianza. Os tiendo mi mano”, dijo Pezeshkian en un post en X, después de que el martes dijera que “extendería la mano de la amistad a todos” si ganaba.

En vísperas de las elecciones, la principal coalición reformista iraní apoyó a Pezeshkian, y los expresidentes Mohammad Jatami y el moderado Hassan Rouhani manifestaron su apoyo a su candidatura.

Pezeshkian asume la presidencia en medio de las crecientes tensiones regionales por la guerra de Gaza, la disputa con Occidente sobre el programa nuclear iraní y el descontento interno por la situación de la economía iraní, afectada por las sanciones.

Salir del aislamiento

El cardiocirujano había criticado públicamente al gobierno de Raisi por su gestión de la muerte bajo custodia de la kurda iraní Mahsa Amini, detenida por violar supuestamente el estricto código de vestimenta de las mujeres de la república islámica

En un mensaje publicado entonces en Twitter, ahora conocido como X, pidió a las autoridades que “crearan un equipo de investigación” para esclarecer las circunstancias de su muerte.

En su reciente campaña, ha mantenido su postura, criticando la aplicación de las leyes obligatorias sobre el hiyab, que exigen a las mujeres cubrirse la cabeza y el cuello en público desde poco después de la revolución islámica de 1979.

“Nos oponemos a cualquier comportamiento violento e inhumano hacia cualquier persona, especialmente hacia nuestras hermanas e hijas, y no permitiremos que se produzcan estas acciones”, declaró

También prometió suavizar las restricciones de Internet e implicar a las minorías étnicas en su Gobierno.

Pezeshkian nació en 1954 de padre iraní de origen túrquico y madre kurda en la ciudad de Mahabad, en la provincia noroccidental de Azerbaiyán Occidental representa a Tabriz en el Parlamento iraní desde 2008, fue ministro de Sanidad en el gobierno de Jatamí y supervisó el envío de equipos médicos al frente de guerra durante el conflicto entre Irán e Irak, entre 1980 y 1988.

En 1993, Pezeshkian perdió a su esposa y a uno de sus hijos en un accidente de tráfico. Nunca volvió a casarse y crió solo a sus tres hijos restantes, dos varones y una mujer.

En favor de Pezeshkian hizo campaña Mohammad Javad Zarif, el combativo ex ministro de Asuntos Exteriores de Irán que ayudó a conseguir el histórico acuerdo nuclear de 2015 con las potencias mundiales, que fracasó tres años después.

Pezeshkian será el encargado de aplicar la política estatal definida por el líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, que ejerce la máxima autoridad en el país.

Pezeshkian ha abogado por reactivar el acuerdo -que pretendía frenar la actividad nuclear de Teherán a cambio de un alivio de las sanciones- para sacar a Irán “del aislamiento”.

“Si conseguimos levantar las sanciones, la gente tendrá una vida más fácil, mientras que el mantenimiento de las sanciones significa amargarle la vida a la gente”, declaró durante una entrevista televisada.

Pezeshkian será el encargado de aplicar la política de Estado trazada por el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, que ejerce la máxima autoridad en el país.