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Chiche Gelblung reveló que probó marihuana en la embajada Argentina en Londres durante el Mundial de 1966

El periodista visitó “Seres libres” y sorprendió con su curiosa relación con las adicciones. Mirá el video.

La primera pregunta que usó Gastón Pauls para romper el hielo fue: “¿Por qué decís que sí a este programa?”. Samuel “Chiche” Gelblung le respondió que lo que hace en Seres Libres (Crónica) es “una tarea muy importante porque muestra la otra cara del placer que suponen las adicciones”.

El conductor se sentó en el piso listo para hablar de la primera vez que probó marihuana en extrañas circunstancias, de cuando un policía le ofreció cocaína incautada y de su extraña adicción a comprar ropa.

Chiche Gelblung admitió: “Mis experiencias con las drogas fueron ridículas”

Chiche Gelblungreconoció que sus pocas experiencias con las drogas fueron “ridículas”. Y ejemplificó rápidamente: “La primera vez que fumé marihuana fue para el Mundial del 66, en Londres, en un cocktail en la embajada Argentina”.

“Yo era bastante purrete, era muy chico. Probé, me acuerdo de haber dado dos pitadas y después no sé qué pasó. Te juro. No sé si pasó una hora, dos minutos, diez minutos y me desperté mirando fijo un reloj”, reveló. “Juré nunca más hacerlo”, apuntó.

Si bien aclaró que jamás tomó alcohol, siente que la cocaína le podría haber causado una mala pasada: “Yo transitaba mucho la noche y es muy común”.

“La cocaína vino de arriba para abajo. Ibas a cocktails muy ‘paquetes’ y en la mesa hay cocaína. No era una cosa oscura. A mí nunca me tentó”, se sinceró.

Sin embargo, hubo una vez que la probó con fines periodísticos, sobre el labio. “La única vez que probé cocaína fue en el departamento de policía. Habían hecho un secuestro y me invitaron a verlo porque era periodista. Me puse cocaína en el labio y se me durmió, se me cayó la boca porque era pura, pura”, contó.

“En todos nosotros hay un gen adictivo a muchas cosas”, reflexionó Chiche, y explicó cuál es el suyo en particular. “Tengo un espíritu coleccionista. Me pasa con las lapiceras, con las camisas. Lo frené, era adicto a eso”, detalló.

“Para darte un ejemplo: cuando encontraba un pantalón que me gustaba, iba y compraba cuatro. Me compraba de distintos colores y medidas por si engordaba”, dijo ante la sorpresa de Gastón Pauls.

El periodista tuvo esta práctica hasta que no le quedó más lugar en su casa. Y aseguró que ya no recuerda cuándo se compró el último pantalón.