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Cáncer de pulmón: cuáles son los síntomas para detectar la enfermedad a tiempo

Este tipo representa el cáncer con más cantidad de muertes por año en la Argentina. La importancia de detectar las manifestaciones físicas del organismo y las nuevas técnicas de tratamiento, al detalle

Todo alrededor del cáncer de pulmón preocupa. Según los últimos datos del Ministerio de Salud de la Nación, la enfermedad genera más de 11 mil casos nuevos por año y es la tercera variedad más repetida, después de los tumores de mama y colon. El tabaquismo es una de sus principales causas. Por ende, es un problema de salud que puede resultar bastante cercano y cualquier avance de la ciencia es esperado como una gota de agua en el desierto.

El cáncer de pulmón no suele manifestarse en fases iniciales. Los especialistas sugieren que es recomendable estar atentos a un conjunto de síntomas que, si bien individualmente pueden corresponder a otras afecciones, en su conjunto permitirían sospechar la presencia de esta enfermedad a fin de acudir a la consulta médica.

(Shutterstock)
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Tos persistente, dolor constante en el pecho al respirar o toser, esputos con sangre, dificultades para respirar, ronquera o cambios en la voz, fatiga, pérdida de peso y del apetito son algunos de los signos de la enfermedad.

Si bien el tabaquismo constituye el principal factor de riesgo para desarrollarla, existe un grupo de pacientes -entre el 10 y el 15 por ciento de los casos- que la padecen por alguna alteración a nivel molecular.

De acuerdo con el tipo de cáncer de pulmón y el estadio en que se presente, los tratamientos disponibles incluyen desde la quimioterapia tradicional hasta las denominadas ‘terapias dirigidas sobre blancos moleculares’, que están diseñadas específicamente para intervenir con la inhibición del crecimiento de un tumor ocasionado por determinadas alteraciones genéticas.

El cáncer no es una sola enfermedad, sino un grupo de enfermedades que lo que tienen en común es el crecimiento anormal y desordenado de las células, que acaban por formar unas masas denominadas tumores.

Particularmente, la variedad específica del pulmón provoca más muertes que el de colon, mama y próstata juntos y en el mundo se diagnostican 1.600.000 nuevos casos cada año. En la Argentina es el tipo de cáncer que ocupa el primer lugar en mortalidad, con una cifra estimada de aproximadamente 9.000 defunciones por año.

Respecto de los factores de riesgo para desarrollar la enfermedad, la recomendación unánime es no comenzar a fumar y, en el caso de los afines al tabaquismo, dejar de hacerlo o por lo menos no hacerlo delante de otras personas. Existe un grupo de pacientes -entre el 10 y el 15 por ciento de los casos- que desarrolla cáncer de pulmón por alguna alteración molecular, independientemente de su hábito con el cigarrillo; dentro de ese grupo no se discrimina el sexo ni la edad.

En ellos, el tipo de cáncer que se presente dependerá del gen que se altera y, para su tratamiento, hoy se cuenta con terapias ‘a medida’. Esas medicaciones son las denominadas ‘terapias dirigidas a blancos moleculares’ y tienen la particularidad de trabajar en distintas etapas de los procesos de proliferación de las células malignas.

Para el del doctor Claudio Martín, médico oncólogo, Jefe de Oncología Torácica del Instituto Alexander Fleming, “en la actualidad, las alternativas de tratamiento para un paciente con cáncer de pulmón se han ampliado enormemente y en muchos casos la posibilidad de hacer un seguimiento crónico de la enfermedad es una realidad, gracias a la aparición de varias drogas nuevas que permiten su control”.

El cambio en el tratamiento del cáncer de pulmón fue drástico en los últimos años: ahora se cuenta con muchas más herramientas que permitieron a los pacientes tener una mejor calidad de vida y que la sobrevida se haya prolongado en forma significativa. Hace 10 años, no importaba el subtipo de tumor porque todos se trataban de la misma forma. En la actualidad, cada tipo de tumor de pulmón se aborda de manera diferente, en varios casos con medicaciones más específicas y con mejores resultados.

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En el marco del Día Mundial del Cáncer de pulmón, al que adhieren cada 1 de agosto la American College of Chest Physicians y el Foro Internacional de Sociedades Respiratorias (FIRS), las entidades se unieron a los esfuerzos de base de la comunidad afectada por esta enfermedad para crear conciencia sobre el cáncer de pulmón y su impacto global.

Para eso, crearon un movimiento educativo sobre los riesgos del cáncer de pulmón, así como la importancia del tratamiento precoz en todo el mundo.

La elección del tratamiento variará según el tipo y el estadio de la enfermedad. Martín refirió que “si está localizada sólo en el pulmón, la cirugía es la elección. Si además compromete los ganglios que están en el mediastino (cavidad ubicada entre los pulmones), la opción será la radioterapia. Mientras que cuando aparece un cuadro con metástasis, es necesario estudiar si el tumor tiene algún cambio genético o molecular (mutación o rearreglo). Si no lo tiene, la indicación será la quimioterapia estándar, pero si presenta una mutación o rearreglo, es muy posible que podamos ofrecerle una terapia dirigida”.

“Si bien se han descubierto muchas mutaciones en cáncer de pulmón, hay particularmente dos -la mutación EGFR y el rearreglo de ALK- para las cuales existen medicamentos aprobados y que son de primera elección. Es necesario evaluar la presencia de estas mutaciones en todos aquellos pacientes con el subtipo más frecuente de cáncer de pulmón (adenocarcinoma) y en aquellos tumores que ya se han diseminado a otros órganos”, agregó Martín, también oncólogo del Hospital María Ferrer.

Acerca de la alteración ALK+

Algunos subtipos de la enfermedad denominados ‘cáncer pulmonar de células no pequeñas’ (CPCNP), que se estima representa entre el 85 y el 90% de los casos, presentan cambios moleculares y son los que muchas veces se manifiestan en ex fumadores o personas que nunca fumaron. Uno de esos subtipos se origina porque diferentes porciones de dos genes (el EML4 y el ALK) se ven alteradas y crean la proteína de fusión ALK, que promueve el desarrollo y crecimiento del tumor. Hoy es posible mediante estudios de marcadores tumorales reconocer la alteración molecular e identificar a este CPCNP ALK+, un tipo específico que afecta a cerca de 72.000 individuos en el mundo.

A partir de allí, se puede orientar el tratamiento con terapias dirigidas especialmente a inhibir la alteración causante de ese crecimiento tumoral. Así, se ofrece la posibilidad de poder disminuir el tamaño y extensión de la enfermedad, prolongar la sobrevida del paciente libre de progresión, ofrecerle una mejor calidad de vida y disminuir los síntomas.