Chubut Para Todos

Brasil habilita una nueva oportunidad para nuestra América

Importante cimbronazo geopolítico en la región

Es demasiado temprano para gastar plata a cuenta de la reversión gradual del orden post democrático que viene cuestionándose en gran parte de Occidente. Europa encendió la mecha de un proceso fortalecido en nuestra latitud por el triunfo de Lula en Brasil.

El auspicioso fenómeno, impensable hasta hace no mucho tiempo, deja significativas lecciones que muchxs analistas han venido desgranando a lo largo de la semana. Una de las más significativas da cuenta de que, en el contexto actual, cualquier campaña electoral que apueste por la Justicia Social debe encararse de forma híbrida, presencial y digital, aunque lo segundo sea un condicionante y un determinante lo primero. A ese respecto, en las últimas horas la prensa especializada ha convertido en una especie de rockstar a André Janones, a quien el presidente reelecto del gran país sudamericano llamó "mi general". Se trata de un abogado de 42 años, oriundo de Minas Gerais, ex cobrador de colectivos, ex PT, hoy en Rede Sustentabilidade, que en 2018 se hizo famoso en la huelga de camioneros y en 2022 ya había bajado su candidatura para apoyar a Luiz Inazio Da Silva. A él se atribuye haber dado vuelta esa elección. Como se sabe, Lula perdió la primera vuelta 47% a 45% contra Flávio Bolsonaro, y venía abajo en todas las encuestas. Janones hizo lo siguiente: 1) El 5 de octubre, al día siguiente de perder la primera vuelta, creó el "Ejército de Lula" en WhatsApp, y en 10 días llegó a 10 millones de seguidores. El 20% del electorado de Lula estaba ahí; 2) Estructuró la militancia digital: Él era el "general", y Lula decía "yo soy mariscal en el ejército de Janones". Todos los días a las 7am mandaba "misiones", del tipo “Hoy todos comenten en tal post de Bolsonaro”, “Hoy todos busquen en Google ‘Lula presidente’ “, u “Hoy suban foto con la camiseta de Brasil haciendo la L”. De este modo saturaba el algoritmo. Hasta entonces, la derecha siempre le ganaba a la izquierda en redes, pero él les copió el método: video vertical, titular alarmista, lenguaje llano, sin discurso largo; y 3) Campaña del miedo + recuperación de la bandera: La derecha se había apropiado del verde-amarillo. Janones lanzó "El verde y amarillo es nuestro", y logró que todos los lulistas salgan con camiseta de la selección. O sea, le arrebató el símbolo a Bolsonaro (quien  abandonó raudamente su país rumbo a EEUU, con escala secreta en Argentina, para eludir los incontables cargos que se le imputan) Y en paralelo instaló el miedo: "si gana Bolsonaro se acaba el Bolsa Familia, se acaba la jubilación". Videos cortos, 15 segundos, para TikTok y WhatsApp. Eso movió a muchos abstencionistas del nordeste. El Tribunal Electoral lo tuvo en la mira, lo denunciaron por acoso coordinado y desinformación, le bajaron el canal 2 veces y lo volvió a subir. Tal fue la operatoria del autor del libro "Janonismo Cultural", quien opina que la política hoy no es programa sino monopolio de la atención. Como suele suceder cuando el pensamiento autónomo es escaso, desde nuestra latitud, más de un político mediocre pero ambicioso picó en punta para replicar dicho método.

Ante semejante espaldarazo continental, a contracorriente de “las generales de la ley”, aunque desde una izquierda radical pueda argumentarse, con toda la razón, que en Brasil no se impuso un proyecto socialista, los anuncios formulados por Lula desde su búnker de campaña en plena euforia victoriosa - desde la regulación estatal de las redes sociales hasta el respaldo a las mujeres -, viniendo de un candidato obrero vital y saludable, pero de 81 años, no parecen partir del discurso agonal de “el último de los mohicanos”, sino más bien confirmar que aquella brasa remanente de los años de utopías transformadoras sigue encendida y merece ser atizada. Teléfono para lxs partidarixs de la moderación y las unidades sin hegemonía, más próximos a la capitulación que al cambio de estructuras.

Por lo demás, también acaba de producirse un terremoto político en Israel. El Likud del criminal de guerra Benjamin Netanyahu sufrió un severo revés electoral al caer de 32 a 27 escaños, dejando a su bloque con 56 diputados, lejos de los 61 necesarios para la mayoría absoluta en la Knesset. El líder opositor Gadi Eisenkot da por finalizada la era Netanyahu y busca articular un nuevo ejecutivo, mientras los partidos árabes se convierten en la llave decisiva de la gobernabilidad con 15 escaños, circunstancia que habrá de definirse en las próximas semanas. No obstante, vale la pena señalar que el sionismo goza de buena salud. 

Ahora le toca medirse al magnate inmobiliario que sigue intentando marcar el ritmo de la respiración planetaria desde la Casa Blanca. Si, como indican varios pronósticos, su poder se resquebraja, ello desatará una puja feroz por la sucesión entre dos mafias: la de Miami, encabezada por Marco Rubio, y la de Silicon Valley, representada por J. D. Vance, empleado de Peter Thiel.

Así y todo, Rusia, China e Irán, junto con más de un centenar de países, respaldaron ante la ONU el levantamiento del bloqueo estadounidense contra Cuba y denunciaron sus consecuencias económicas y humanitarias. Moscú señaló que las restricciones agravan la escasez de combustible y los apagones; Teherán reclamó el fin de las medidas y la reparación de los daños, mientras Pekín pidió retirar a la isla de la lista estadounidense de países que supuestamente patrocinan el terrorismo. Las tres delegaciones defendieron el derecho del pueblo cubano a decidir su propio futuro sin injerencias externas. En tanto, desde Serbia al País Vasco, parecería que, una vez más, “la era está pariendo un corazón”.

Mientras, en la Patria de Evita y el Che, llegar a fin de mes sin dinero disponible se convirtió en una dificultad extendida a buena parte de la población. Según un relevamiento de Brain Network realizado en septiembre, el 45% de las personas logra cubrir sus gastos con lo justo, mientras que el 34% directamente no consigue reunir los ingresos necesarios para afrontar todas sus obligaciones. El escenario contrasta con las recientes declaraciones del presidente Javier Gerardo Milei, quien cuestionó la idea de que la población no llega a fin de mes. El estudio describe una situación marcada por el estrés financiero, la reducción de los gastos y la necesidad de recurrir a distintas formas de financiamiento para sostener la economía cotidiana. En ese contexto, la capacidad de ahorro queda relegada y muchas familias deben reorganizar sus ingresos para cumplir con los vencimientos. El grupo más numeroso identificado por la consultora es el de los “Malabaristas”, que representa al 57% de los encuestados. Son personas que consiguen mantenerse al día mediante ajustes permanentes en sus presupuestos, aunque con escaso margen para afrontar imprevistos. En tanto, el 22% corresponde a los “Al día”, un segmento con mayor estabilidad económica, mientras que el 21% integra el grupo de los “Desbordados”, cuyos ingresos resultan insuficientes y que presentan atrasos recurrentes en sus pagos.

Eso no es todo. En el marco de semejante situación, en Formosa regalaron bananas y en Plaza de Mayo, zapatos. En ambos casos, regalar la producción aparece como una medida extrema para conseguir visibilidad. Detrás de las bananas distribuidas sobre una ruta y los zapatos en Plaza de Mayo se encuentra un mismo problema: la pérdida de capacidad para sostener el trabajo nacional. Mientras las pequeñas explotaciones agrícolas advierten sobre el desarraigo de las familias rurales, los fabricantes industriales alertan sobre la destrucción de establecimientos y empleos. Dos expresiones territoriales de una crisis que amenaza con dejar menos productores en el interior y menos fábricas en los grandes centros urbanos.

Un ejemplo fresco es el cierre de Bunge en Campana, dejando más de 200 trabajadores en la calle.La multinacional del agro asegura que no pudo competir contra las importaciones, mientrasel sindicato señala que no hubo ninguna señal que explique esta situación. La comunicación fue sorpresiva y varios operarios empezaron un acampe.

Ante la desazón que ese cuadro general provoca, y la significativa ola de suicidios, particularmente entre jóvenes, la periodista Nair Villanueva escribió esta semana en el portal Mundo Gremial: “Hay que decirlo claro: el desempleo, la precarización y el deterioro del salario también son determinantes de la salud mental. Por eso la defensa del trabajo digno es, además, una política de prevención. Como señala Calmels, ‘sin transformaciones en las condiciones de vida, no es posible construir mejoras sostenidas en la salud mental de la población’. El movimiento obrero tiene responsabilidades concretas. Una es sostener y fortalecer las obras sociales sindicales como redes de atención en salud mental. Otra es llevar el tema a los convenios colectivos y a los comités de salud y seguridad. También hay que formar a delegados y delegadas para detectar señales de alarma y acompañar. Y hay que romper, en cada lugar de trabajo, el mandato de aguantar en silencio. Invertir en salud mental no es un gasto. Es cuidar la vida de los trabajadores y trabajadoras. Y cada uno de esos 5.209 nombres nos recuerda que la desesperanza también se combate con trabajo, con derechos y con organización”.

Tomar nota de indicadores indudablemente alarmantes nos recuerda que el conocimiento es poder, y cuanto menos se apueste por su promoción, más se empobrecerá el debate público. A ese respecto, la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) Histórica resolvió convocar a un paro nacional de una semana a partir del miércoles 28 de octubre para exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario - cuya ejecución, exigida por un juez, el gobierno viene incumpliendo -, el pago de la deuda salarial y partidas que aseguren el funcionamiento de las universidades nacionales. La medida, aprobada por unanimidad en el Congreso Extraordinario del 22 de octubre, busca confluir con las demás organizaciones del Frente Sindical de Universidades Nacionales. Según informaron, las universidades nacionales acumulan desde diciembre de 2023 una caída presupuestaria real del 41,6%, mientras que lossalarios del personal universitario perdieron más del 30% de su poder adquisitivo. Los datos fueron presentados en una reunión de rectores. Vale recordar que el pasado miércoles 30 de septiembre los sindicatos universitarios realizaron un paro de 72 horas para reclamaral Gobierno nacional que cumpla los fallos judiciales mencionados y la norma que insta a una recomposición de los salarios universitarios. La huelga había comenzado el mismo día en que vencía el plazo fijado por el Juzgado Contencioso Administrativo Federal N°11, que dio lugar a la medida cautelar que presentó el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) Por su parte, la Federación Argentina de Trabajadores de Universidades Nacionales (FATUN) convocó a cuatro paros no docentes de 24 horas sin asistencia a los lugares de trabajo para el 28 de octubre y el 3, 12 y 16 de noviembre. Las medidas alcanzarán a las universidades públicas de todo el país y estarán acompañadas por actividades de visibilización en distintas regiones. La decisión fue adoptada por el Consejo Directivo de la federación, con representantes de 54 organizaciones sindicales. La federación también resolvióimpulsar acciones ante el fuero Contencioso Administrativo Federal para que los montos de la garantía salarial se incorporen a los salarios básicos, como establece el convenio colectivo.

Recapitulando, todo indica que noviembre será un mes más que difícil para La Libertad Avanza, entre la visita - ahora confirmada - del Sumo Pontífice y la posibilidad de que el pronunciamiento del Comité de Derechos Humanos de la ONU sobre la prisión e inhabilitación política de Cristina Kirchner produzca una novedad que sacuda el tablero político de oficialismo y oposición.

Por su parte, la cúpula de la CGT enfrenta la presión de las bases y los movimientos sociales que piden sumarse a la mesa del acuerdo peronista que ya se reunió dos veces para llegar a un entendimiento electoral con miras a 2027. La conducción cegetista filtró que estaba molesta por no haber sido invitada a la mesa que se reunió una vez en agosto en el Hotel Emperador y otra hace pocos días en la casa de La Pampa, sita en el microcentro porteño. Ese malestar surgió de una reunión reciente en el sindicato del Seguro, en la que estuvieron los tres triunviros junto a Gerardo Martínez, de la Uocra, Andrés Rodríguez, de UPCN, Héctor Daer, de Sanidad y José Luis Lingeri, de Obras Sanitarias, entre otros. Los movimientos sociales también quieren pedirle a José Mayans y Germán Martínez, los jefes de los bloques del peronismo en el Congreso, que se sume a los trabajadores en la discusión por el próximo candidato a presidente.

En cualquier caso, el curso general de los acontecimientos exige invertir mayor esfuerzo en la unidad de las luchas y elevar la calidad de los debates en desarrollo de cara a un año electoral, dado que el poder no se combate con quejas, sino que se frena quitándole oxígeno. Cuando las instituciones se usan para desarmar al pueblo y entregar los bienes comunes, con la mera indignación en redes no basta.

Cabe tomar nota de que, tras la batalla campal contra el DNU librada en la Plaza de los Dos Congresos el pasado 15 de Octubre, a los medios hegemónicos - con C5N a la cabeza - no les resultó tan fácil como de costumbre instalar la campaña contra los “infiltrados”, dado que una masiva reacción desde el streaming y las redes sociales la contrarrestó bastante, y cada vez más comunicadorxs de buena fé advierten que el hartazgo popular viene escalando en una medida que trasciende a los grupos antifas habitualmente partidarios de la acción directa, e involucra a una franja cada vez más amplia de jóvenes, generalmente inorgánicos, indispuestos a ser vapuleados por las fuerzas represivas sin recurrir a una legítima autodefensa.

A nuestro modesto entender, se trata de un resultado lógico de la asfixia social sistemática producida desde el poder, que no va dejando mayores alternativas, toda vez que ya ni el incremento numérico de las movilizaciones hace mella al Palacio. En consecuencia, entendemos que toda fuerza política que se precie de anticapitalista tiene el deber de respetar a esxs pibxs, contenerlxs, o incluso secundarlxs, pero NUNCA denunciarlxs.

Al fin y al cabo, la verdadera presión empieza cuando la resistencia se vuelve estratégica, organizada y cotidiana. Hoy por hoy corresponde poner la máxima atención en 4 frentes claves: Financiero (Migración bancaria y boicot al consumo que financia el abuso), Económico (Apoyo local, circuitos cortos y compras conscientes), Jurídico (Radicación masiva de demandas y veeduría ambiental en los territorios), y Digital (Bloqueo de la narrativa hegemónica, auditoría ciudadana y protección de datos)

No nos convirtamos en espectadores de nuestra propia derrota. En las luchas más recientes ha quedado demostrado que la resistencia descentralizada es la única herramienta que no pueden desmantelar por decreto (el paro en 6 líneas de subtes, por ejemplo, liberó de inmediato a los metrodelegados arbitrariamente detenidos por el gobierno porteño) La realidad viene indicando que hay chances de cambiar nuestra suerte. Y ya es hora.-

Por Jorge Falcone-La Gomera de David