La utilización de la inforrmación y datos de la población para diseñar sus estrategias de campaña es el gran fuerte de Juntos por el Cambio.
En una nota del diario Clarín del domingo se plantea algo largamente comentado en los últimos años: el uso por parte del gobierno nacional de los datos personales recolectados a través de la actividad online de los usuarios para trazar mapas minuciosos de la opinión pública, como su estrategia electoral central para intentar disputar el electorado indeciso. A la cabeza de esta campaña se encuentran el jefe de gabinete, Marcos Peña, y el asesor estrella del presidente, el ecuatoriano Jaime Durán Barba.
La recopilación de información permite conocer gustos, intereses, trabajo, estudio, movimientos, relaciones, simpatías y odios a partir de trazar un perfil por las interacciones obtenidas de las redes sociales. De esa forma se "segmenta" el mensaje publicitario para las distintas preferencias (o rechazos) del electorado.
Se trata de una herramienta tan precisa que permite desgranar e individualizar al electorado para enviarle a cada un lo que quiere cuando se conecte. Esta estrategia fue utilizada por Donald Trump en las elecciones 2016 de Estados Unidos, antes tuvo una experiencia en el Brexit y tuvo una replica en WhatsApp durante los comicios brasileros que eligieron a Bolsonaro: "¿Vos me creerías si te digo que tenemos un mapa cuadra por cuadra?", fue la pregunta que le hizo uno de los armadores bonaerenses.
Mediante esta estrategia, el gobierno apela a recuperar a los macristas desencantados luego de cuatro años de gestión y torcer a su favor a los sectores indecisos en un cuadro de fuerte polarización electoral. Los mapas trazados al igual que las llamadas "zonas de calor" que identifican la ubicación del electoral son la gran herramienta del presidente para lograr su reelección.
Fuente: EPD

