Chubut Para Todos

Benegas Lynch comparó la venta de tierras a extranjeros con la abogacía y la salud

Le va mejor con la guitarrita que en oratoria

Fue durante el debate en el Senado, cuando tocó debatir la impugnación de su voto por ser dueño de una empresa que se dedica a asesorar magnates foráneos para hacerse de tierras en el país. Se comparó con abogados y trabajadores de la salud.

En la antesala del comienzo del debate por la ley que el oficialismo insistió en llamar de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, el senador libertario Joaquín Benegas Lynch intentó defenderse de las acusaciones sobre la existencia de conflicto de intereses, después de que se conociera que es dueño de una empresa que asesora e intermedia en operaciones con tierras para inversores argentinos y extranjeros. Con flacos argumentos lo negó y aseguró que eso está “alejado de la realidad”. Específicamente, manifestó el senador en el recinto: “Si ella (por la senadora Juliana Di Tullio) entiende que lo que votemos acá le genera un beneficio derecho a mi empresa, es más, nadie podría competir con mi empresa, nada más alejado de la realidad”.

También enumeró varias de las leyes sancionadas en esa cámara con el objetivo de beneficiar al sector privado, como la ley de flexibilización laboral, el RIMI, los tratados de libre comercio con la Unión Europea. “Muchos somos los que venimos del sector privado”, entonces se preguntó: “¿El que exporta no podría votar un tratado (entre países)? ¿El abogado, cuando votamos el Código Procesal, que no vote?”; ¿El médico cuando tratamos temas de salud mental?“.

Su defensa fue en respuesta a la impugnación que realizó Di Tullio contra el legislador de La Libertad Avanza, por considerar que existía un conflicto de intereses para participar del debate del capítulo de la Ley de Tierras incluido originalmente en el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. La presentación de la senadora peronista fue dirigida a la presidenta del Senado, Victoria Villarruel, aunque pocas horas después el oficialismo decidió retirar el capítulo referido a la extranjerización de las tierras de la iniciativa, por no lograr reunir las voluntades necesarias para aprobar la norma.

Di Tullio solicitó expresamente que Benegas Lynch se abstuviera de debatir y votar las modificaciones a la Ley 26.737, que regula la propiedad de tierras rurales por parte de extranjeros, porque mantiene una actividad privada directamente vinculada con ese mercado y que una eventual flexibilización de la norma podría generar un beneficio económico para la empresa de la que forma parte.

A raíz de este pedido es que el libertario ensayó una defensa que no siguió clara. El senador buscó explicar que el proyecto político del gobierno nacional busca “oxigenar al sector privado”, por lo que argumentó algo así como que, si eso se considerara conflicto de intereses, nadie del sector privado podría legislar al respecto. En este sentido, consideró a este sector “como el único capaz de generar riqueza, único capaz de arriesgar capital, único capaz de producir, invertir y generar trabajo”.

Pero el punto más raro de su exposición llegó con esta declaración: “¿Mi banca como representante de Entre Ríos tiene un conflicto de interés o tiene un grado de representatividad? Yo me quedo con lo último”, dijo. En tanto, se preguntó: “¿No debería haber votado nada de lo que voté porque represento al sector privado y al sector de los argentinos que invierten?, porque si no, se tendría que haber abstenido de votar el que tiene empleados cuando votamos modernización laboral”.

Benegas Lynch detalló que fundó su empresaen el 2020 y que está en el sector agropecuario desde hace más de 20 años. “Mi empresa, de la cual soy socio mayoritario, se dedica a la administración de campos, y al asesoramiento de dueños de campos y a compradores de campos, y valuamos campos. Producimos granos y producimos carne”, reconoció.

El contenido de la impugnación que la senadora Di Tullio, que difundió en sus redes sociales hace hincapié en que el libertario es “socio gerente de una empresa dedicada a venderle tierras argentinas a inversores extranjeros”. Además, la legisladora de la bancada celeste afirma que Benegas Lynch busca ser “juez y parte”. “Usar la banca del Senado para beneficiar el bolsillo propio no solo viola la Constitución y la Ley de Ética Pública, sino que es traición a la Patria”, sentenció. La presentación también especifica que la Constitución exige que los funcionarios actúen con imparcialidad y sin utilizar el cargo para favorecer intereses particulares.

Di Tullio en su presentación también marcaba que esa actividad configura un interés económico incompatible con la discusión parlamentaria sobre una ley que precisamente regula el acceso de extranjeros a la propiedad de tierras en la Argentina. Por ese motivo, citó a la Ley de Ética en el Ejercicio de la Función Pública y reclamó que el legislador de la bancada violeta no participara del debate ni de una eventual votación del capítulo de Tierras.

Benegas Lynch, también intentó defenderse en sus redes sociales y lo hizo en la misma línea que luego lo hizo en el recinto. Allí, reconoció que su empresa trabaja en la venta de tierras a extranjeros: “La empresa se dedica a administrar campos, asesorar a dueños de campos y compradores y a valorizar campos. Nuestros clientes son argentinos y extranjeros, y hemos operado no solo en Argentina sino en otros países de la región. Y estoy orgulloso no solo por la empresa y nuestro equipo que va creciendo, sino haber representado familias argentinas y extranjeras que han arriesgado su capital, invirtiendo en producción y generando cientos de puestos de trabajo en nuestro país”.

"Represento al sector privado" Joaquín Benegas Lynch negó un conflicto de interés y atribuyó a "la izquierda" la caída del capítulo sobre la Ley de Tierras. Capturas de Video

Por Eva Moreira-P/12