Apenas quedan un par de meses para que arranque la Copa América de este año, pero la vista ya está puesta en la siguiente edición de la competencia que tendrá lugar en 2020. Desde 2007 el torneo se celebra cada cuatro años, pero la FIFA finalmente autorizó a la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) a organizarlo también durante los años pares con el objetivo de que coincida con la Eurocopa, la gran competencia del viejo continente. No es la primera vez que la Copa se celebrará durante dos años consecutivos, ya en 2015 y 2016 se llevaron a cabo dos competencias seguidas, aunque la de 2016 fue bautizada como Copa Centenario por los 100 años de vida del torneo.
Por el momento la Albiceleste se encuentra centrada en la edición de este año, que tendrá lugar del 14 de junio al 7 de julio en Brasil. Los partidos amistosos que se han disputado hasta el momento no han ido todo lo bien que se esperaba, sobre todo teniendo en cuenta el regreso de Messi al combinado nacional. La derrota frente a Venezuela por 3 a 1 dejó tocados a los de Scaloni, que no parten como favoritos para hacerse con el título. Una situación dramática si tenemos en cuenta que la selección ha llegado a las dos últimas finales de la Copa, aunque perdió ambas contra Chile. Todo lo contrario que el equipo nacional de póker, que justo en las mismas fechas se convirtió en bicampeón de la ACP (America's Cup of Poker).
No obstante, no todo son malas noticias para Argentina, ya que el país acaba de ser anunciado como sede de la próxima edición de la competencia. De esta forma, la Argentina acogerá, junto con Colombia, diversos encuentros de la Copa América 2020. La decisión de subdividir el torneo en dos países diferentes tiene como objetivo, en palabras del presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, el facilitar a los aficionados de las diferentes selecciones el acceso a los diversos encuentros de su selección. Así, las dos sedes escogidas han sido dos países que no comparten fronteras geográficas y que dividen el espacio en dos secciones: norte y sur. Cada una de estas dos zonas contará con seis combinados nacionales de tal forma que la zona norte estará formada por las selecciones de Brasil, Venezuela, Perú, Ecuador y Colombia, mientras que la zona sur contará con los combinados de Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay y Bolivia. A cada uno de los grupos habría que sumarle una de las dos selecciones invitadas, que según las primeras informaciones podrían ser Qatar y China.
Según la Confederación, este nuevo formato permitirá a los aficionados de cada selección acudir al menos a 5 encuentros de su combinado nacional gracias a la cercanía geográfica entre los países que conforman cada región. En total se llevarán a cabo 38 partidos, 12 más que los que se realizan actualmente, en los que se decidirán los 8 combinados que finalmente jugarán los cuartos, la semifinal y la final de la Copa, aunque el lugar en el que se desarrollará cada uno de estos partidos todavía no se ha hecho público.
No obstante, y a pesar de que la decisión final sobre el calendario se tomará entre el presidente de la Conmebol y sus homólogos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y la Federación Colombiana de Fútbol, desde las esferas colombianas ya se han lanzado los primeros dardos contra la Argentina. Según Ernesto Lucena, director de Coldeportes, entidad encargada de la regulación del deporte colombiano, Argentina podría renunciar a ser sede de la competencia debido a la problemática económica que se vive en el país. Lucena ha afirmado que en Colombia ya se han realizado las estimaciones económicas oportunas y que el país necesitaría alrededor de 4 millones de dólares para adaptar y remodelar los estadios de El Campín, el Metropolitano y el Atanasio. El director del Coldeportes insistió en este punto en una entrevista que concedió en la radio colombiana, afirmando que Argentina no está preparada para acoger una final de la Copa América. Es más, incluso insinuó la posibilidad de que Colombia se convierta en la única sede de la competencia.
Por el momento, los organismos argentinos no se han pronunciado al respecto. No obstante, la decisión final, si no se llega a un acuerdo, la tendrá el director de la Conmebol y parece poco probable que, tras una importante apuesta como lo es la modificación del propio planteamiento del torneo para favorecer a los aficionados, se vayan a cambiar estos planes. Habrá que esperar a las próximas reuniones para conocer el desenlace de esta historia, pero por el momento todo parece indicar que la Albiceleste jugará en casa el próximo año.

