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AMLO y el discurso que tensó las relaciones con España: “No hablé de romper”

El presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador pidió el miércoles hacer “una pausa” en las relaciones con España y puso el dedo acusador sobre las empresas de ese país ibérico con presencia en la nación, en medio de las críticas por sus reformas eléctricas. Este jueves 10 de febrero suavizó su mensaje.  

La intención del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador de “pausar” relaciones con España duró menos de un día. Después de la polémica declaración que emitió en ese sentido el miércoles, el mandatario recogió parcialmente sus comentarios.

“Lo que dije ayer es ‘vamos por el bien de nuestros pueblos, a tener una pausa’. No hablé de ruptura. No. Dije ‘vamos a serenar la relación’, que ya no se esté pensando que se va a saquear a México impunemente, ya eso pasó, es una falta de respeto”, declaró este jueves en su rueda de prensa diaria.

La propuesta de una “pausa” en las relaciones levantó toda suerte de reacciones.

El ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, respondió que la relación “es una asociación estratégica que va más allá de declaraciones verbales súbitas o de palabras puntuales” y que “el Gobierno de España no ha hecho ninguna acción que pueda justificar una declaración de ese tipo”.

Así mismo, varios políticos del partido del presidente, Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), intentaron minimizar la propuesta del mandatario. “Para mí no es, desde luego, cortar una relación”, dijo la presidenta del Senado, Olga Sánchez Cordero.

Las acusaciones de López Obrador sobre el sector empresarial

Las disputas periódicas con España han sido características durante el Gobierno de López Obrador, que ha criticado la negativa de ese país de ofrecer disculpas a los pueblos indígenas de México por los abusos cometidos durante la conquista y cree que está en deuda histórica.

España nunca lo hizo y algunos han acusado al jefe de Estado mexicano de usar un asunto de hace cinco siglos para distraer la atención sobre sus propias polémicas.

En medio de las críticas por su intención manifiesta de priorizar a las firmas estatales para que controlen los proyectos eléctricos del país, López Obrador acusó el miércoles a las empresas españolas de favorecerse de los anteriores mandatarios.

El jueves, el presidente volvió a señalar al Gobierno de España de apoyar a empresas que “abusaron de México”, entre las que enunció a Iberdrola, Repsol y OHL. Para López Obrador, estas compañías se han aprovechado injustamente de las aperturas del sector privado en México.

En efecto, Repsol e Iberdrola están entre aquellas grandes compañías que aprovecharon las aperturas de la última década a empresas privadas y extranjeras para construir plantas de energía eléctrica.

Sin embargo, López Obrador busca revertir esas aperturas y dejar las nuevas inversiones en manos de un cuestionado sistema estatal.