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Alemania pasa frío en los lugares de trabajo

El gobierno alemán decidió reducir la temperatura máxima en las oficinas a 19 grados. Podría tratarse de una medida precipitada, ya que queda claro que en las empresas muchos subirán el termostato en invierno.

El termómetro indica solo seis grados centígrados por la mañana en Ludwigsburg, Baden Wurtemberg, una ciudad de cerca de 90.000 habitantes, al norte de Stuttgart. Los clientes de la Caja de Ahorro de la ciudad sienten frío: los empleados deben atenderlos con una temperatura de 19 grados en sus oficinas, la marca que rige la vida laboral en Alemania desde hace algunas semanas.

Desde el 1º de septiembre, y hasta el 28 de febrero, todo el país baja el termostato de la calefacción para ahorrar energía. Se necesita creatividad para no “congelarse”. La Caja de Ahorro de Ludwigsburg ha provisto a sus 500 empleados de chaquetas grises de polar y guantes negros de lana. Los clientes se encuentran con empleados envueltos en gruesos abrigos en los mostradores. ¡Bienvenidos a la nueva realidad invernal alemana!

El objetivo es reducir la temperatura en edificios de oficinas en invierno, una ordenanza dictada por el ministro de Economía, Robert Habeck, para asegurar el suministro de energía, en peligro por la guerra desatada por Rusia en Ucrania y la falta de gas de la rusa Gazprom.

En los edificios públicos, los espacios de trabajo solo pueden tener una temperatura de un máximo de 19 ºC, con excepción de los hospitales y los hogares para personas mayores, las escuelas y las guarderías, así como establecimientos para personas discapacitadas. Y también están exceptuados aquellos espacios donde trabajan personas que podrían sufrir problemas de salud debido a las bajas temperaturas. A todos los demás solo les queda abrigarse muy bien.

Peligro de infecciones, enfermedades respiratorias y asma

La Dra. Anette Wahl-Wachendorf, vicepresidenta de la Asociación de Médicos de Empresas y Compañías Alemanas, dice al respecto: “Puedo entender muy bien esta decisión política del gobierno. Pero sigo pensando que es precipitada. Hubiera sido mejor reflexionar críticamente antes sobre los 19 grados con especialistas y médicos de empresas. Así no tendríamos ahora estos debates”.

Definitivamente, 19 grados en las oficinas pueden ser un riesgo para la salud de muchas personas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que la susceptibilidad a infecciones, enfermedades respiratorias y asma aumenta significativamente, en especial para las personas mayores, las personas con presión arterial baja y las que hacen poco ejercicio. Los vasos sanguíneos se contraen a temperaturas más frías, y la OMS también advierte perentoriamente de un mayor riesgo de accidente cerebrovascular y ataque cardíaco.

La medida de reducir la temperatura en las oficinas puede provocar enfermedades respiratorias y hasta asma, según médicos.

También para las personas con enfermedades vasculares, o las que sufren de una subfunción de la glándula tiroidea, 19 ºC es demasiado frío, explica Wahl-Wachendorf. Además, eso también es así para profesionales como los controladores de tráfico aéreo o trabajadores en estaciones de monitoreo, que tienen que estar sentados frente a los monitores durante horas, altamente concentrados. En otras palabras, para trabajos que requieren una postura física rígida y en los que las personas no pueden moverse de vez en cuando”.

Las mujeres son más productivas en ambientes más cálidos

En Alemania ya empezó la afluencia a los consultorios médicos. Mucha gente está pidiendo certificados médicos que acrediten que necesita una temperatura más alta en la oficina. Los 19 ºC también causan daños económicos que no deben subestimarse, porque la baja temperatura tiene un impacto negativo en la productividad y el rendimiento, específicamente, para el 50% de la fuerza laboral de Alemania: las mujeres.

“¿Guerra por el termostato?” es el nombre de un estudio de 2019, realizado por un hombre y una mujer, basado en discusiones de oficina sobre la mejor temperatura ambiente. La conclusión fue clara: la temperatura ambiente influye significativamente en el rendimiento cognitivo de los sexos. Más de 500 sujetos reflexionaron sobre complicados exámenes de matemáticas y lenguaje a temperaturas entre 16 y 33 grados. El resultado: las mujeres pueden pensar mejor cuando hace calor y son más productivas que cuando hace más frío. El hecho de que Alemania ahorre energía es, por tanto, una clara desventaja competitiva para ellas y, por tanto, también para todo el país.

“En términos de productividad, el empleador también debe tener interés en que los empleados no sufran de hipotermia”, dice Anette Wahl-Wachendorf. “Y debe tener interés en que haya un ambiente laboral en el que los trabajadores se sientan bien, al menos la mayoría. Aunque sea, con mantas o alfombras. Para los trabajadores recomiendo té de frutas caliente, caminatas durante el almuerzo y ropa abrigada, como chaquetas de lana, o dos pares de calcetines”, dice la médica.

Fuente: DW