El baleado fue encontrado alrededor de las 13,30 por la policía en el estacionamiento del sector “G”, frente a la Escuela 720 y a las instalaciones de la iglesia San Cayetano. Según trascendió, recibió un impacto debajo del brazo derecho, a la altura de la axila y en principio se había dicho que no corría peligro su vida.
Después el jefe accidental de la Comisaría interviniente, el subcomisario Jorge Vistoso, en declaraciones a Radio 3 AM 780; reveló que el estado del jovencito era delicado tras una delicada operación y que los médicos habían constatado que el proyectil le había ingresado por debajo de la axila derecha y se había alojado en la ingle de ese mismo lado, tras hacer un amplio recorrido en el que habría tocado órganos importantes.
La victima tiene entre 15 y 17 años y fue baleado casi en el mismo lugar en el que el domingo a la tarde hirieron de un tiro a otro muchacho y a un tercero lo apuñalaron con un vidrio en una feroz refriega entre grupos antagónicos.
A todo esto, los vecinos del lugar –que no quieren hacer declaraciones periodísticas formales— dicen por lo bajo que las balaceras y las refriegas violentas que vienen registrándose en las “Mil Viviendas” serían entre grupos de pandilleros que se disputan el liderazgo de un sector del barrio en el que --según denuncian-- se vende drogas, se reparten entre los malvivientes los botines de los robos y se prestan o alquilan armas para cometer delitos.

