En este contexto de introspección, El Polaco reflexionó: “La vida hay que vivirla y si uno se mandó macanas, tuvo una infancia jodida o no tuvo un ejemplo de vida, hay que buscar la forma de cambiar y reparar de a poco, más que pedir perdón. Perdón es una palabra. Es todo un día a día y tratar de hacer las cosas de corazón”.
Ahí fue que Vero Lozano le preguntó si se le había ofrecido disculpas a La Princesita (33), y El Polaco concluyó autocrítico sobre su relación con la madre de Sol (11): “Muchas veces le pedí perdón, porque yo era muy chico. Pero a veces el perdón o la disculpa no alcanza. El tema es ponerse en el lugar de la otra persona, sentir un poquito las cagadas que me mandé, o sentirme un poco ella (Karina) en ese momento y tratar de reparar (lo que hice). Acá estoy, teniendo mi corazón para lo que sea. Ojo, no es excusa que haya sido chico, pero es lo que siento. Cuando tenía 19 años era un nene y creo que recién empecé a madurar, a darle importancia a las cosas a los 26 años, antes me chupaba un…” .

