Laura Alonso, titular de la Oficina Anticorrupción, admitió que su oficina no impulsa causas contra el presidente que la nombró. El CIPCE hiló una dura réplica: "La OA necesita una reorganización profunda".
La titular de la Oficina Anticorrupción (OA), Laura Alonso, dijo que no querellan causas de funcionarios del Gobierno actual porque la han acusado de “falta de imparcialidad” y porque la OA no tiene los recursos humanos suficientes. ¿Qué implica esto?
La falta de personal y de recursos puede justificar la priorización de ciertos casos, pero nunca la decisión de querellar únicamente los casos que se vinculen a determinado Gobierno y no a otro. Si un organismo de control hace bien su trabajo, que lo acusen de “falta de imparcialidad” no debería ser razón suficiente para cambiar su forma de trabajo.
El problema no es la crítica, sino que la OA -ya desde gestiones anteriores- efectivamente no hace bien su trabajo. Acá pueden encontrar un análisis que publicamos en 2013 sobre el funcionamiento de la OA entre 2000 y 2012. El problema viene desde hace rato.
Las polémicas declaraciones de Laura Alonso
¿Para los abogados de la sala, a Laura Alonso no le cabe una demanda por incumplimiento de funcionario público? pic.twitter.com/f4LGYa8t0P
— Funes Mori 2019 (@pajaronauta) April 16, 2019
De cualquier modo, si la OA considera que querellar causas del Gobierno actual puede generar críticas sobre parcialidad, ¿por qué considera que la querella de casos de ex funcionarios/as sí estaría exenta de críticas? Lo que todo esto pone de manifiesto, en definitiva, es la falta de mecanismos institucionales para garantizar y controlar que un organismo fundamental como la OA desarrolle sus políticas de prevención y persecución de manera objetiva y eficiente.
La OA necesita un funcionamiento realmente independiente del Gobierno, tanto para la designación y remoción de su titular como para el desarrollo de su trabajo en general. La AGN, por ejemplo, es presidida por una persona propuesta por la oposición (art. 85 de la CN)
Incluso la OCDE le recomendó hace unas semanas a Argentina “reforzar la autonomía operativa y financiera de la Oficina Anticorrupción”.
Toda esta discusión se centra en las políticas de persecución penal de casos. Pero la OA también tiene otras funciones. El (des)control de conflictos de intereses es todavía más preocupante.
En definitiva, la OA necesita desde hace años una reorganización profunda. Si es un organismo encargado de controlar a los/as funcionarios/as públicos/as, tiene que contar con las condiciones para hacer bien esa tarea.
Por Centro de Investigación y Prevención de la Criminalidad Económica - Revista Zoom
Otras miradas
Confirmado por la propia Laura Alonso y este video dará qué hablar: la Oficina Anticorrupción que dirige no impulsa ni querella en causas contra funcionarios del actual Gobierno o contra el Presidente.
Es un escándalo. Debería irse del cargo ya mismo o desarmar ese antro. pic.twitter.com/gjgdFl6ivd— Jon Heguier (@JonHeguier) April 15, 2019
Todas las causas en la que la Oficina al mando de Laura Alonso fue querellante son nulas. La revelación de la titular en un programa propagandista del Gobierno muestra violación a Garantías Constitucionales. Art.18 CN, Art. 7, 8, 9, 10, 24, 25 y 27 CADH, 26 DADH, 14 PIDCyP. pic.twitter.com/uw7hR3Jc2v
— Gregorio Dalbon (@Gregoriodalbon) April 15, 2019
"MILITANDO EL MIEDO"
Laura Alonso: “Si Cristina fuera presidenta, Stornelli no estaría vivo”
El dúo Alonso-Majul transmitió otra entrega de la nueva campaña del miedo, donde aseguraron que si CFK volviera al poder, ellos estarían en graves problemas.https://t.co/hK7AOdBxRk— Aníbal Fernández (@FernandezAnibal) April 15, 2019
Laura Alonso, imparcial: "Mi función es investigar a todos, tanto a los funcionarios del gobierno anterior como a los kirchneristas"
— Revista Barcelona (@revisbarcelona) April 16, 2019

