El exdiputado marcó diferencias con los que “dicen todo que sí al PRO” y afirmó que Raúl “como nosotros, no se hubiera callado la boca”.
Y añadió: “El partido se preocupó más por defender los cargos que defender las ideas. Hay muchísimos radicales que están muy molesto con otros radicales que van a tener que rendir cuentas”.
Para el exdiputado, quienes allanan el camino para “volver al pasado” son los dirigentes que no cuestionan las decisiones, “los que plantean que hay que decirle a todos que sí”.
En tanto, sobre la convención nacional del radicalismo que debería realizarse antes del cierre de las alianzas, apuró: “Tenemos que definir si o si la estrategia electoral de acá al 2019, hay que decidirlo antes de junio”.

