El ministro de Hacienda admitió que según lo acordado con el FMI, el año próximo el recorte del gasto alcanzará a $300 mil millones, mucho más que los $220 mil millones estimados por el propio gobierno
El ajuste fiscal en 2019 será mayor que el previsto. Así lo reconoció el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, en la reunión que mantuvo esta semana con los ministros de Economía de las provincias que controla Cambiemos. El cálculo oficial fijaba un recorte del gasto público en torno a los $200 mil millones para el año que viene. Sin embargo, para cumplir con el acuerdo con el FMI, la poda deberá alcanzar los $300 mil millones.
El programa acordado con el Fondo establece una reducción del déficit fiscal del 2,7% del 2018 al 1,3% en 2019. La estimación original apuntaba a una poda del gasto público de $200 mil millones para lograr esa meta. Pero la aceleración de la inflación en los próximos meses puede elevar en uno $100 mil millones el monto para ajustar, según contó el portal de noticia Infobae.
Esto se debe a que las jubilaciones, las asignaciones familiares y los planes sociales (AUH), que se actualizan por una fórmula atada a la evolución de precios, aumentarán más de lo previsto. Esta erogación extra deberá ser compensada con mayores recortes en otras áreas.
Alrededor de dos tercios del presupuesto nacional es gasto social, que el Gobierno y el FMI consensuaron no tocar. Por eso, la tijera se posará en el tercio restante. Básicamente, las partidas para achicar serán las de obras públicas, transferencias discrecionales a provincias y salarios estatales, además de continuar con el aumento de tarifas en servicios públicos para bajar el costo de los subsidios energéticos y de transporte.
En este esquema, las provincias sentirán con fuerza el ajuste, ya sea vía freno de la obra pública, o por un menor giro de recursos provenientes del Tesoro. La Casa Rosada ya gestiona, en paralelo, un pedido para que los gobernadores hagan también su propia reducción del gasto público en sus distritos. Los estatales nacionales, por su parte, ya sienten los costos del acuerdo con el FMI: el Gobierno selló con UPCN un aumento salarial del 15% para el 2018, una pérdida rotunda frente a la inflación anual estimada del 30%.

