El actor volvió a hacer su descargo tras la denuncia pública de Valeria Bertuccelli por malos tratos, cuando eran compañeros en la obra "Escenas de la vida conyugal"
"No estoy cansado: estoy shockeado todavía. Anonado… Estupefacto estoy, en realidad". Minutos después de haber bajado del avión que lo trajo de regreso de Mendoza, Ricardo Darín fue consultado por una periodista de Los ángeles de la mañana sobre la denuncia de Valeria Bertuccelli. Y apenas si mediaron preguntas: las que hubo, fueron interrumpidos. Porque se trató casi de un monólogo. Una catarsis, más bien.
El actor marcó entonces un contexto donde hay "mucha hipersensibilidad con todo lo que es el movimiento de los derechos femeninos, la ley del aborto, Ni una menos", y de ese modo "la balanza pide a gritos que todo esto vaya hacia la violencia de género". "Eso lo convierte en doblemente perverso porque yo creo que no tiene nada que ver", argumentó.
Ocurre que la denuncia de Bertuccelli habría generado una grieta entre los actores, según considera Ricardo (pese a que no la define con esa palabra). De esa manera surge "una agresividad y un maltrato".
"Se genera una especie de torbellino donde la claridad es lo que menos importa -amplió el actor de Relatos salvajes-. Fijate que la gente que ha salido a defenderme, con o sin razón, ha sido atacada con una virulencia increíble. Y los otros también son atacados. Cuando te preguntás a quién beneficia todo este odio -a mí no, obviamente-, yo creo que a nadie, en el fondo".
Y sin aclarar si se refería específicamente a Bertucceli, Darín reconoció: "Acá hay una cuestión de odio que, para mí, había pasado totalmente desapercibida".
Fuente: Infobae

