La tormenta magnética que afectó a nuestro planeta el pasado 20 de abril ha sido la más fuerte desde comienzos de 2018, según informó el Laboratorio de astronomía de rayos X del Sol de Rusia.
No obstante, este fenómeno ha sorprendido a los astrofísicos rusos, puesto que tuvo lugar en medio de la calma geomagnética.
Según subrayaron los astrofísicos rusos, esta tormenta "repentina" afectó a nuestro planeta debido a un rápido aumento de la velocidad del viento solar.
Para que sea posible registrar este tipo de actividades, los científicos lanzan vehículos especiales a órbitas ubicadas a varios cientos de miles de kilómetros de la Tierra. Como resultado, se recibe datos como máximo una hora antes de que la actividad alcance nuestro planeta, explicó el comunicado del Laboratorio.

