Esta bailarina y vedette nacida en el Chaco hace 25 años y solo deja librada a la imaginación lo justo y necesario. Tanto cuando habla, como cuando posa, esta vez fue en exclusiva para Teleshow.
Se llama Anabel Zalazar. Así, y no Salazar, ni Zalasar, ni de alguna otra manera. Tampoco Adabel. Aunque por su belleza, bien podría ser un hada. Dejó su provincia para trabajar de modelo y probarse en televisión
¿Sus medidas? Contundentes: 100-65-95. Con esos atributos llegó a la pantalla chica. Pasión de sábado, el clásico programa de América, fue el primero de sus pasos en el medio. Allí empezó a hacerse conocida haciendo lo que más le gusta: bailar. Hoy, con 25 años, Anabel se luce sobre las tablas: es una de las figuras de la obra “Tango y plumas”.
¿Hablamos de amor? “Estoy soltera…”, dice. ¿Desde cuándo? “Hace bastante ya…”. ¿Cómo puede ser? “No hay nada como la gente, lamentablemente”, se ríe.
Pero, ¿qué busca? “Me gustan los chicos deportistas, con buen cuerpo”, exige, dejando a muchos afuera. “Y de buena presencia”, aporta, tachando de la lista de candidatos a varios más. ¿El dinero ¿es importante? “Sí, para mí sí”, responde. Y entonces tachamos nuestro propio nombre de esa lista









Fotos: Christian Bochichio - Teleshow


