Chubut Para Todos

Thelma Biral: "Yo no soy enemiga de nadie"

La premiada actriz habló en "Mano a Mano con Monserrat" sobre su vida.

Ganadora de tres premios Oscar, un Trinidad Guevara y un Estrella de Mar, Thelma Biral contó que nació en Argentina pero desde muy chica vivió en Montevideo, donde su madre, a la que le gustaba mucho el teatro, conoció a una profesora actriz de la comedia nacional uruguaya y la hizó ir a clases desde pequeña: "Hice todo el curso, me recibí en APLER (Asociación de Profesores de Lectura, Escritura y Recitado). Empecé a dar yo clases teniendo 12 años. Empecé a hacer mis propias producciones y alquilar lugares".

Su vida cambió cuando su maestra llevó a Orestes Caviglia, un director de la comedia uruguaya, a ver una de sus obras, quien le felicitó y dijo que tenía que inscribirse en la Escuela de Imágenes con Arte Dramático. "A las dos o tres semanas apareció el anuncio de la inscripción. Me inscribieron un poquito a dedo, porque yo no tenía la edad todavía. Me dejaron dar el examen, lo di, me aceptaron, ingresé y a los 4 años, al egresar, me contrató la comedia nacional", donde la dirigieron Carlos Muñoz, China Zorrilla y Taco Larreta, entre otros.

Admitió que le cuesta tomar decisiones porque es muy dubitativa, pero que el escenario es su cable a tierra y que en sus momentos más malos siempre tuvo mucha ayuda: "Tengo mucha fe, soy muy mariana, me gusta mucho María. Y después tuve un hombre que me ayudó mucho durante casi toda mi vida, Titino Perez Monti, y tengo un hijo de él, que nos apoyamos mucho, y buenos amigos. Yo creo que si no hubiera sido por mis amigos muchas veces hubiera aflojado".

Sobre la actuación, Thelma expresó que los verdaderos maestros son los buenos compañeros y directores, con los que uno aprende lo que hay y no hay que hacer. "He tratado siempre de rodearme de gente igual o mejor que yo", declaró. Al preguntarle cómo es ella respondió que es una persona que la jugó bien, "con honestidad, verdad, trabajos, sacrificios, risas y lágrimas". También explicó que la forma de vivir que aprendió de su familia es el amor por el trabajo y a no pedir nada a nadie: "El sentido de mi vida fue siempre mi casa, mi familia y mi trabajo".

La creencia de que los artistas tienen una cuota de locura ella la reconoció como verdadera, en su caso, y comentó que el hecho de tomar un personaje, meterse en otro mundo y volver a la realidad a veces hace que se mezcle, pero que hay técnicas para eso. Reconoció que mientras está creando el papel a veces se mezcla, pero que cuando ya tiene digerido el personaje, ya puede salir sin problemas.

Biral admitió que cree que entre el corazón y la cabeza, la primera guía al segundo, volviéndolo un "Corazón pensante" y que no es rencorosa: "Mi rencor es la negación, el olvido. Yo no soy enemiga de nadie". Además, agregó que ella le agradece todo a Dios y que el secreto de su vigencia es "no defraudar, vivir de la manera que uno cuenta que vive, no contar cosas y hacer otras".

*Podés escuchar "Mano a Mano con Monserrat" los miércoles a las 06 hs por Radio Zónica.