La periodista y escritora dice que no le gusta el estilo "verticalista" de Cristina Kirchner, pero tampoco el de su sucesor, "donde muchas cosas sociales quedan de lado". Y que nota a los argentinos "cada vez más tristes". No responsabiliza al Gobierno por todos los males, pero señala que tampoco podemos culpar a "la pesada herencia" por la situación actual.
Valeria Schapira es periodista, escritora y especialista en vínculos. Talentosa comunicadora, se informa y le pone un empuje único a la vida. Arrancó en su querido Rosario desde muy joven y desde ahí no paró. Una curiosidad: ella empezó a usar Match.com (portal de citas por Internet) hace más de diez años, y mucho tiempo después terminó trabajando para ellos, una labor que ama. Actualmente escribe un nuevo libro sobre su vida junto a su perro labrador, Joy, y prepara un nuevo unipersonal en teatro, Muchas mujeres en una, de formato interactivo.
¿Cómo viviste la experiencia en el teatro?
-Para mí fue un salto en lo personal, más allá de lo profesional, porque hace rato que le vengo esquivando al teatro y poder subirme al escenario, hacer una actuación totalmente distinta a las charlas que doy, me llevó a un lugar de sacudirle la túnica a mis propios fantasmas. Ha sido una gran experiencia que espero siga creciendo, tanto desde lo artístico como desde la buena recepción de la gente.
Estas alejada de la televisión, salvo en contadas participaciones como invitada. ¿Qué visión tenés de la tele, ahora desde afuera?
-La televisión ha cambiado tanto que ya un noticiero ha pasado a ser un programa de espectáculos. Cuando miro para atrás y pienso en mis años como productora o conductora de noticiero, ya no reconozco en lo que trabajé. Se ha desdibujado todo tanto que no hay fronteras entre la información y el entretenimiento. Me gustaría que esté más delimitado.
Hablemos del país. ¿Cómo ves la situación política y social?
-No estoy contenta. Yo voté a Macri desde el cambio que esperaba y lo que noto es un cambio que nos está dejando cada vez más tristes. Y eso que a mí, por fortuna, me va muy bien, pero no creo en el "sálvese quien pueda". Me gustaría un país donde a mí me vaya bien, y a los demás también. Pero veo que cada vez la gente tiene más necesidades, el pobre está cada vez más pobre; el viejo, cada vez más maltratado... y no le endilgo la culpa al Gobierno de lo que está pasando, pero tampoco nos podemos quedar en "la pesada herencia".
¿Qué diferencia ves entre el gobierno anterior y éste?
-El estilo de Cristina nunca me gustó, absolutamente verticalista. En cambio el de Macri es un modelo empresarial, donde muchas cosas sociales quedan de lado. Es por ello que no me termina de conformar ni uno ni otro. Estoy harta de la grieta, eso nos ha dejado a todos hundidos en ese agujero. O sea, los políticos sobreviven y nosotros, los ciudadanos, caemos por ese abismo.
¿Y qué te parece Cristina Kirchner nuevamente candidata?
-Cualquier ser humano tiene derecho a intentar a postularse, yo no la voy a votar, sé que tiene mucha gente que la sigue. Parece que en la Argentina estamos como estamos por ese fanatismo político que hemos tenido a lo largo de la historia. Conduce a los populismos, que son muy peligrosos.
¿Qué reflexión te merece el conflicto docente?
-Es un tema histórico en este país, tiene que ver con la subvaoración que hay de algo tan importante como es la educación. En un país donde fuera prioritario no habría tantos paros y tendríamos maestros bien formados, bien pagos y no llegarían a esta situación. Lo ves mucho en Europa y en los Estados Unidos.
¿Pensás que realmente se va a reactivar la economía?
-Creo que sí, tengo una convicción de que la economía va a salir adelante, pero estamos pagando un precio muy alto por como se está manejando. Confío plenamente en que este país va ser próspero, pero el costo social que estamos pagando es lo duro. Que sea rápida la salida para que no siga cayendo gente por el camino. Las personas mayores me preocupan, la situación del PAMI, que los adultos mayores lleguen a sus últimos años de vida y tengan que venir a pedir por favor que los atienda un médico. Es una de las cosas que más me angustia: el maltrato.
Qué opinás de la despenalización del aborto?
-Es un tema muy delicado del que no me atrevería a opinar, no estoy a favor del aborto, siempre me hizo mucho ruido, pero también entiendo que hay situaciones muy particulares, como los casos de violación, donde la persona está llevada a tomar esa decisión.
¿Cómo se soluciona la violencia de género?
-Hay un tema de educación. America latina es muy machista y recién en los últimos años la mujer está tomando más alas y autonomía. Es de gran complejidad, y no sé si tiene una solución. También hay que ver que cuando una mujer no tiene autonomía económica, le cuesta más liberarse de las garras del agresor.
¿Qué pensás de la inseguridad?
-Es tremenda, sobre todo en el Gran Buenos Aires. Por ahí si tenés una determinada posición económica estás más a salvo. No es que no te van a matar en Palermo, pero las chances de que te peguen un tiro por un teléfono son mucho más grandes en el Conurbano. Aunque estemos en una lotería que a cualquiera le toca en cualquier momento. Es espantoso vivir de esta manera. Creo que requiere de un gran compromiso de los gobernantes. No sé si este gobierno o los anteriores alguna vez se pusieron las pilas para resolver el tema de la inseguridad, o en ciertos niveles hay gente que se beneficia con esto.
Los políticos y las "famosas"
"Los políticos son cholulos, algunos se enamoran, pero esa dosis de cholulismo, suma. No es lo mismo salir con la señora del kiosco de la esquina que levantarse a una famosa. Leí una encuesta que decía que el grado de conocimiento de la población en la Argentina es tan bajo sobre los temas sociales y políticos, que gran parte sólo consume farándula. Y, desde ese lado, un político ignoto pasa a la popularidad de la mano de una famosa. A ellos le sirve", opina Valeria sobre las relaciones entre farándula y poder.
Por Silvina Fuentes-El Cronista

