Chubut Para Todos

Miguel Ángel Solá: “Mi conclusión del peronismo es que son tantos que sobran y se matan entre ellos”

El actor se luce en “Doble o nada”, la obra que comparte con su mujer Paula Cancio. En esta charla se muestra entre enojado y resignado por la sobrevaloración que reciben ciertos actores en el país: “Se confunde fama con capacidad”. Y dio su visión sobre la política en una entrevista que le realizó Tatiana Schapiro para  Infobae.

—Sin incluirte, ¿qué tres actores argentinos te gustan?

—Es una injusticia, ayer a la noche fui a ver a Portaluppi, que me encanta. Awada me encanta. Hay cientos de actores.

—¿Hay actores sobrevalorados en la Argentina?

—Claro que sí. Eso es la historia, se confunde fama con capacidad. La fama se obtiene de tanto estar en las pantallas, en los medios haciendo cualquier tipo de cosa, y lo otro son años de mostrar capacidad para hacer diferentes cosas.

—Hace poco en una nota dijiste, en referencia a Doble o nada: “No es teatro para que te roben el dinero del bolsillo con pavadas como nos tienen acostumbrados con muchos éxitos”.

—No sé si eso es literal, debe haber sido más complicado, pero sí creo que los entretenedores te meten la mano en el bolsillo, en el corazón, en la cabeza y en la billetera.

—¿Cuesta la actualidad del actor?

—El actor no es en general. Hay algunos a los que les cuesta mucho, a otros les cuesta menos, a otros les cuesta bien poco, viven de réditos. Es diferente para todos. Del actor Miguel Ángel Sola, no está fácil, pero nunca estuvo demasiado fácil para mí.

—Vos tenés la necesidad de seguir trabajando más allá del placer que te pueda implicar.

—Y sí, hasta el fin de mis días, por supuesto. Es que debe ser así, porque si no, te pasa como a papá: lo echaron de su trabajo y en cinco años se derrumbó. El trabajo, depende lo que hagas, es fuente de salud también. Porque ¿qué vas a esperar? ¿una jubilación de Argentina? ¿Con las características de lo que son los gobiernos argentinos para los jubilados? Todos, no estoy hablando de uno en especial. Los ladrones más ladrones. Los que decían: “Si yo no digo que van a recibir el doble de jubilación, no me van a votar y si yo no digo que la ley es irrestricta para ingresar a la universidad libre, no me van a votar”. Gente a la que se le ha perdonado eso y que lo sigue haciendo mañana, tarde y noche.

—¿Lo interpretarías a Carlos Menem?

—Ya lo hice en televisión. Con Doria.

—Pero no era él en particular.

—No, era un ministro corrupto. Tenía características, no era igual, no es necesario imitar las formas de la gente, con el alma ya a la vista es suficiente.

—¿A Néstor Kirchner lo harías?

—Nunca lo vi personalmente ni lo vi hablar. No estuve aquí. No me guiaba por la realidad argentina. Yo no soy peronista. Respeto y tengo amigos peronistas, pero cuando me cuentan qué es el peronismo, no lo entiendo. Es decir, lo que ya saqué en conclusión es que como son tantos, sobran y se matan entre ellos. Entonces, como no quiero esa perspectiva para una sociedad, creo que sería mejor ampliar la visión de lo que somos, tratar de ser más argentinos y menos movimentistas, digamos.

—¿La situación actual cómo la estás viendo?

—No es buena. Yo estoy todo el tiempo mirando el mapa de lo que es América del Sur, que es un continente que todo el mundo quiere arrasar pero todavía no ha sido arrasado del todo. Somos muy canallas si nos dejamos morir o si nos dejamos suicidar como lo estamos haciendo. Existe una cosa que se llama instinto de conservación, existe otra que se llama instinto de supervivencia. No estamos mirando nuestra belleza, estamos mirando solamente formas de la muerte, no de la vida.