El fiscal de La Plata Fernando Cartasegna, quien tras las amenazas del fin de semana había dicho que no tenía miedo y había calificado a quienes lo apretaron de “tarados”, apareció amordazado, maniatado y golpeado en su oficina, que se especializa en delitos relacionados con la trata y los abusos sexuales.
Según las primeras versiones, el fiscal fue encontrado maniatado y con un cable sujetado a su cuello en su despacho de la Fiscalía y fue derivado al hospital Italiano.
Según informaron fuentes judiciales a diariohoy.net, el funcionario judicial fue encontrado por un efectivo de la Policía que acudió a su despacho luego de que no contestara los llamados telefónicos.
Fuentes judiciales le informaron a este medio que la seguridad del edificio revisó todo el lugar hasta después de las 16, y no detectaron “nada raro”. Minutos después, al jefe de la guardia lo llamaron para comentarle lo que había ocurrido. Por ello, señalaron que “es alguien que sabe cuáles son los movimientos del fiscal”.

