El arquero del campeón olímpico sostiene que, a pesar del logro, nada cambió en la consideración hacia nuestro país; cree que las Leonas seguirán siendo más populares que los Leones
Chatrán es el apodo del tatuador de confianza de Juan Manuel Vivaldi. Apenas tres días después de la conquista de la medalla dorada en Río 2016, el arquero se entregó al buen pulso de su amigo y se hizo grabar en sus bíceps los anillos olímpicos, el logo de los Juegos y la palabra "gold". "Los tatuajes son para toda la vida, se van con vos. Y yo me voy a ir de este mundo siendo campeón olímpico", suspira el hombre que vive el hockey sobre césped detrás de un casco con rejas.
Por Gastón Saiz



