Bajar a 14 años la imputabilidad de los menores ? Con eso basta? Hay algo más para hacer ? El asunto es complejo y por eso conviene establecer algunos conceptos básicos:
1 Se necesita un Régimen Penal Juvenil y de Menores moderno, elaborado por un equipo interdisciplinario donde los penalistas sean una parte y no lo principal de ese conjunto.
2 El objetivo central del Regimen debe ser la recuperación de los menores y de los jóvenes. Todo lo que se haga para resocializarlos será poco.
3 La recuperación de los menores tiene una clave: darles contención, sentido de pertenencia, comprensión, hacerles sentir que su vida tiene sentido y que ellos valen para los demás. Hoy los menores delincuentes están atrapados por una idea autodestructiva de que son nada y que sus vidas no valen nada.
4 Los centros de rehabilitación deben ser comunidades terapeuticas. Los menores sufren el penoso proceso de desfamiliarizacion y por eso el Centro se erigirá en la familia que nunca tuvieron o dejaron de tener cuando el padre cayó preso o en la droga y el alcohol ( si es que alguna vez lo conocieron ).
5 El Centro también debe suplir la desescolarizacion que sufrieron. Será la escuela que los rehabilitará a través de la educación. El Centro será antes que nada una Escuela.
6 El Centro también será el taller de trabajo. Los chicos nunca tuvieron vínculo con el trabajo pues no vieron trabajar a su padre y muchos tampoco a su abuelo ( si es que los conocieron ). La dignidad de esos chicos vendrá de la mano del trabajo ( además de la educación ). Prepararlos para el trabajo será encaminarlos hacia su dignidad.
7 El Centro será el que sustituirá a la banda criminal o a la pandilla. Hoy la banda es la 'familia' que no tienen. Esto debe ser reemplazado por el Centro como una comunidad.
8 El Régimen Penal Juvenil debe prever los casos de chicos de 14 años antisociales peligrosos ( que cometieron gravisimos delitos )que deben ser imputados, pero siempre para cumplir sus penas en establecimientos especiales donde la educación y el trabajo sean eje de cada jornada. Un menor antisocial no puede estar suelto porque la seguridad de los habitantes prevalece por sobre cualquier otro valor.
9 El deporte también debe ser materia fundamental en la rehabilitación a practicarse en los Centros.
10 La edad de la delincuencia ha bajado. Un chico de 14 de hoy es sustancialmente diferente al de hace 40 años. Por tanto la imputabilidad Penal debe bajar. Esto es irrefutable, pero el concepto de pena-castigo debe mutar en los casos de menores por el de recuperación, educación, trabajo, pertenencia, devolverle autoestima y todo lo que la terapéutica especifica aconseja.
11 Un chico de 14 que hurta debe ser rápidamente internado para su recuperación. En esto del delito de menores, cuanto más temprano empiece el proceso de recuperación, más probable es que se lo contenga y rehabilite.
12 Deben compatibilizarse dos ideas aparentemente contrapuestas: punición y amor. Nada de impunidad, pero tampoco ninguna actitud que implique que los damos por perdidos y pretendemos marginarlos cual manzanas podridas.
Los chicos delincuentes - en su gran mayoría - son recuperables si se les brinda todo aquello de lo que carecen empezando por amor Puede dar amor un Centro de Rehabilitacion ? En la medida de que en ellos haya psicólogos y maestros, además de otros especialistas, la respuesta es sí.
12 Cabe decir que los menores delincuentes son no más del 5% de los crimínales y en muchos casos son instigados a delinquir por mayores que los mandan al frente porque saben que, como son inimputables, saldrán de la comisaría en 48 horas.
El tema es tan delicado moralmente y como factor de inseguridad ciudadana que no admite el manoseo electoralista.
Por eso apoyo la decisión del gobierno de sustraer la cuestión de la etapa preelectoral y presentar el proyecto después de los comicios de octubre.
Hago votos para que se imponga la 'escuela' del sentido común y no la ideologista-garantista. La mejor garantía que tendrán los menores es que el Régimen Penal Juvenil los tiene como el eje de la cuestión no para castigarlos sino para recuperarlos. Empero hay que desterrar esa perversidad de que garantía es igual a libertad porque esa ecuación conduce inexorablemente a que el destino de esos chicos sea el de pertenecer definitivamente al submundo criminal.

