Chubut Para Todos

El Messi de las finanzas… personales

En diciembre de 2023, Javier Milei prometió que el ajuste lo pagaría «la casta». Casi tres años después de esa frase hay dos maneras de medir cómo le fue al país. Una es la de las declaraciones juradas de los funcionarios. La otra es la del changuito del supermercado.

Del lado oficial hay un logro real: la inflación bajó del 25 % mensual de diciembre de 2023 a cerca del 2 %.Claro que esa inflación de diciembre de 2023 fue producto del propio gobierno de Milei, que entre sus primeras medidas de gobierno devaluó la moneda un 40 % frente al dólar, digámoslo todo… Pero la inflación es un promedio, y los promedios no se cobran ni se pagan: se viven en persona y en el bolsillo en forma muy diferente dependiendo cuanto arriba o cuanto abajo del promedio le haya tocado estar a cada cual.

Esta nota pone dos columnas una al lado de la otra. En una anota el ministro de Economía, ante la Oficina Anticorrupción. En la otra anota una familia tipo, con datos del Indec, la Secretaría de Trabajo y centros de estudio. No es una comparación entre dos personas, sino entre dos maneras de atravesar el mismo tiempo. Sin adjetivos. Solo números y una pregunta al final.

Luis «Toto» Caputo fue operador de JP Morgan y Deutsche Bank, secretario de Finanzas y presidente del Banco Central con Mauricio Macri, y desde diciembre de 2023 es ministro de Economía nuevamente. Todos los años presenta su declaración jurada ante la oficina anticorrupción. Estos son sus números.

Al asumir, a fines de 2023, declaró 4.996 millones de pesos, unos 5,9 millones de dólares al tipo de cambio oficial. A fines de 2024 declaró 11.851 millones: 137 % más en pesos y entre 88 % y 102 % más en dólares. A fines de 2025, tras rectificar su presentación, declaró 19.509 millones, unos 13,1 millones de dólares.

    Hagamos ahora la cuenta completa. Entre fines de 2023 y fines de 2025 su patrimonio declarado se multiplicó por casi cuatro: creció 290 %. La inflación de esos dos años fue de 186 %. Descontada la inflación, su fortuna creció alrededor de 36 %. En dólares oficiales pasó de 5,9 a 13,1 millones: más del doble.

¿Dónde está esa fortuna? Cerca del 68 % de su patrimonio está fuera del país, y el 95 % de lo que tiene depositado en bancos también: nueve depósitos en el exterior que suman unos 12.422 millones de pesos, alrededor de 8 millones de dólares. La declaración no aclara en qué países ni en qué monedas están esos depósitos, según los medios que la analizaron. Es un dato que conviene tener presente al leer la cifra total declarada. En el país tiene cinco inmuebles, declarados al cien por cien. ¿Qué empresas y fondos declaró? El 89 % de Palmeral Chico, una agropecuaria valuada en más de 2.288 millones; el 33 % de Sacha Rupaska, junto al marido de su hermana, por 459 millones; participaciones en Anker Latinoamericana y en una consultora que, según explicó, dejó de funcionar en noviembre de 2023. Y el cien por cien de Ancora Investments, una sociedad registrada en Canadá que no detalla en qué invierte: la declaró en 888 millones, un 52 % menos que un año antes. Sus fondos comunes de inversión locales suman 17 millones.

 Declaró también gastos personales de 237,5 millones al año, cerca de 20 millones  de pesos por mes. Con ese monto se pagan más de cincuenta salarios mínimos.

  Declarar es un deber, por ley, y los números muestran una evolución más que interesante. Porque muestran qué pasó con su plata en el mismo lapso en que pasó otra cosa muy diferente con la plata de todos, que es la que administra en su rol de Ministro de Economía.

 Ahora mostremos la otra columna. Una familia tipo, como las que define el Indec: dos adultos y dos chicos. Llamémoslos Julio y Marta.

Primero, el trabajo. Julio está en una pyme metalúrgica. Desde noviembre de 2023 se perdieron 354.128 empleos asalariados registrados, según el SIPA de la Secretaría de Trabajo; 246.312 son del sector privado. Cerraron 30.633 empresas, el 6 % del total, según Fundar. Crecieron los monotributistas, unos 150.000 más: gente que factura en vez de cobrar sueldo, sin aguinaldo ni vacaciones. El empleo industrial es el que más cayó: 85.561 puestos menos entre noviembre de 2023 y mayo de 2026. Sumando informales, el empleo total bajó solo 0,7 %: lo que se perdió en blanco reapareció en parte en negro o con monotributo.Que no es lo mismo; es precarización laboral y pérdida de derechos. Marta tiene empleo registrado: su sueldo real, según el Índice de Salarios del Indec, está 3,6 % por debajo de noviembre de 2023, y 6,5 % si trabaja bajo convenio.

 Segundo, las boletas. En septiembre, luz, gas, agua y transporte le costaron a un hogar del AMBA 268.405 pesos por mes, el 14,6 % de un salario promedio. Desde diciembre de 2023 esa canasta subió 867 %; los precios, 254 %. El gas, 1.639 %; el transporte, 1.479 %. En septiembre el tren subió 14,29 % y los colectivos de la Ciudad, 4,1 %, con una inflación de 1,9 %. Semejante nivel de incrementos ponen en duda la veracidad de las cifras de inflación oficial proporcionadas por el gobierno. Estos datos consolidados son del AMBA. Mientras tanto, los subsidios a energía y transporte de los últimos doce meses son 60 % menores a los de entonces.En el resto del país hay variaciones, con nivel de pérdida muy superior en algunas provincias.

  Tercero, el techo. Si Julio y Marta alquilan, entre diciembre de 2023 y febrero de 2026 los alquileres subieron 423 %, con una inflación de 209 %. La Ley de Alquileres fue derogada por el DNU 70/2023, y desde entonces el ajuste se pacta “libremente” entre las partes. Entrecomillo la palabra libremente porque está clara la asimetría de poder entre inquilino y propietario. Los economistas lo resumen así: los gastos fijos suben más que el resto, y el ajuste cae sobre lo que se puede recortar. Y se recorta primero en tiempo libre, entretenimiento y viajes. Pero se sigue con la salud, la educación, la cultura, y lo que es peor, el siguiente punto.

 Cuarto, la comida. En septiembre una familia como esta necesitó 1.632.505 pesos para no ser pobre y 738.690 solo para no ser indigente, según el Indec. La canasta alimentaria subió 25,3 % en lo que va de 2026, contra una inflación de 23,6 % (nuevamente reitero la duda sobre la medición oficial). El salario mínimo es de 383.800: el 23,5 % de la primera canasta y el 52 % de la segunda; en términos reales perdió casi 40 % desde noviembre de 2023.Para diciembre el Gobierno prevé un mínimo de 406.400, un 5,9 % más, con una inflación cercana al 2 % mensual. El litro de nafta súper de YPF en la Ciudad de Buenos Aires pasó de 553 pesos a fines de 2023 a 1.920 en marzo de 2026.

 Quinto, los remedios del abuelo, jubilado. Un medicamento de uso frecuente subió 137 % entre diciembre de 2023 y abril de 2026. Pero lo que el jubilado paga de su bolsillo pasó de 2.747 a 14.157 pesos, un 415 %, porque PAMI cubre menos: entonces antes el jubilado pagaba el 17 % del precio, ahora el 37 %. Y en muchos casos el 100 %.

 Desde noviembre de 2023, el salario mínimo perdió casi 40 % de su poder de compra, se perdieron 354.128 empleos formales y los servicios públicos se multiplicaron por casi diez. En períodos parecidos, el patrimonio declarado del ministro se multiplicó por 4.

 Nada de esto alcanza para decir que hubo un delito. Pero el Gobierno prometió que el ajuste lo pagaría la casta, y las cuentas de una familia tipo muestran quién lo está pagando en la caja del supermercado, en la boleta de gas y en la farmacia.

 Hay dos Argentinas. Una se mide en millones de dólares en cuentas que están en el exterior. La otra, en cuánto falta para llegar a fin de mes.

Por Ignacio Stankewitsch