Una conversación con María José Canel sobre comunicar para gobernar. Entrevista completa ya disponible.
¿Qué pasa cuando las primeras voces de un gobierno comparten contenido de bots, trolls y granjas ilegales?
Pienso la comunicación como la esencia del gobierno: forma parte de cada decisión desde el momento en que se gesta, mucho antes de que se anuncie. Un gobierno se deja ver a través de su comunicación, y por eso cada error comunicativo es, en el fondo, un problema político. Hace años lo planteé en "Gobierno bien pero comunico mal", el primer artículo dedicado a la comunicación de gobierno en la revista Reforma y Democracia del CLAD. Volver a esa casa para conversar con María José Canel, catedrática de la Universidad Complutense de Madrid, en Diálogos de Futuro, tuvo algo especial.
En la charla desarrollo lo que llamo patrimonialismo digital: la frontera borrada entre la comunicación oficial y las cuentas no oficiales, muchas de ellas bots, trolls y granjas financiadas desde lo más opaco del opaco. Hoy vemos presidentes de los principales países que comparten ese contenido y así oficializan lo ilegal.
Hablamos también de algo que me preocupa todavía más que la escala industrial de la desinformación: las primeras voces que mienten. Compilé chequeos de discursos presidenciales país por país, y en muchos casos las afirmaciones falsas superan el 60%.
María José sumó una mirada clave sobre la posverdad: la emoción que anestesia la capacidad de la razón para detectar lo falso. Y juntos buscamos la luz al final del túnel: cómo la comunicación puede generar confianza, abrir canales de escucha real con la ciudadanía y ayudar a construir acuerdos en sociedades fragmentadas.
Gracias a Mercedes y María Victoria por la invitación, y al CLAD por abrir este espacio.

