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Caputo calificó de "anticristo" a Kicillof y apuntó contra quienes piden devaluar

El ministro sostuvo que el Gobierno tiene margen para enfrentar la volatilidad cambiaria y proyectó compras de reservas de hasta u$s30.000 millones

La acumulación de reservas y el perfil de los vencimientos de deuda fueron dos de los argumentos que utilizó Luis Caputo para sostener que el Gobierno tiene margen para atravesar 2027 sin sobresaltos cambiarios.

Durante una exposición de casi una hora en la entrega de un premio a financistas, el ministro proyectó además una fuerte recomposición de las reservas. Según las estimaciones más optimistas del Palacio de Hacienda, el Banco Central podría comprar hasta u$s30.000 millones en los próximos meses, impulsado por la evolución de las cuentas externas, las inversiones y el comercio exterior.

Las variables que mira el Gobierno

Caputo fundamentó su diagnóstico cambiario en distintos factores. Uno de ellos es la cantidad de pesos existente en la economía, que, según explicó, se encuentra en niveles históricamente bajos.

"Estamos en los niveles más bajos históricos de la base monetaria. Los que creen que van a salir pesos de algún lado para comprar dólares sepa que la cantidad de pesos es limitada".

También destacó el cambio en el calendario de vencimientos de la deuda en pesos. Según detalló:

"En el último año hemos logrado alargar los vencimientos de la deuda en pesos, que pasó a post elecciones de 15% a un nivel cercano al 45%. Lo que queda antes de las elecciones es el working capital".

El tercer elemento señalado por el ministro fue la disponibilidad de dólares. En este punto, comparó la meta de acumulación de reservas planteada inicialmente con el resultado que espera alcanzar:

"Ahora, no solo hay dólares para las empresas y para recomponer reservas del base Banco Central, sino para que la gente pueda comprar y las empresas cubrir sus necesidades. Teníamos una meta implícita de compra de u$s$10.000 millones con el FMI y a la situación actual vamos a estar cerca de los u$s20.000 millones. Además estamos en la posición de futuros prácticamente en cero".

A esa situación agregó las perspectivas de inversión y comercio exterior. Su estimación contempla también una eventual presión adicional sobre el mercado:

"Esperamos que que pueda haber una presión adicional por u$s7 mil millones, sin tener en cuenta los stocks. Solo por impacto de inversiones en RIGI e incrementos de balanza comercial tendríamos u$s9.000 millones contra u$s7.000 millones. Estamos en una posición confortable".

Y agregó: "Y si miramos los buffer que tenemos construidos (las compra de reservas en forma conservaras serán 20.000) y si mantenemos el ritmo de compra pueden ser 25.000 o 30.000 millones. Además, tenemos el swap con China y Estados Unidos y eso son los u$s75.000 millones que dice al presidente".

Con esos elementos, Caputo aseguró que no hay motivos para anticipar problemas con el dólar en 2027 y remarcó que el Gobierno dispone de distintos mecanismos para responder ante eventuales movimientos del mercado.

Caputo ratificó el plan económico de Milei y descartó un nuevo "plan platita"

La cuestión cambiaria formó parte de una defensa más amplia del programa económico. El ministro sostuvo que la administración de Javier Milei continuará aplicando la misma estrategia y descartó modificaciones de rumbo frente a los indicadores recientes. Uno de los puntos que rechazó fue la posibilidad de recurrir a un "plan platita". Caputo consideró que ese tipo de política ya demostró que "no funciona".

La reducción de los costos de la economía seguirá siendo, según anticipó, uno de los objetivos de la gestión: "Nos vamos a concentrar en seguir bajando el costo argentino y lo haremos con las mismas herramientas que lo estamos haciendo".

El ministro admitió, de todos modos, que la inflación argentina todavía se encuentra en niveles elevados cuando se la compara con los índices internacionales. Su explicación fue que el proceso de convergencia no es inmediato: "No tenemos la menor duda que si seguimos con estas políticas lo vamos a lograr. Y esto es lo mejor para toda la sociedad".

Durante la exposición, Caputo volvió además sobre el diagnóstico oficial acerca de la situación económica recibida por el actual Gobierno y utilizó ese punto como parte de su defensa de las políticas aplicadas desde diciembre de 2023.

Duras críticas contra Kicillof y los pedidos de devaluación

El discurso del ministro también incluyó cuestionamientos políticos y económicos. Uno de los principales destinatarios fue el gobernador bonaerense Axel Kicillof, a quien responsabilizó por generar, según su visión, un escenario que puede afectar las decisiones de inversión.

"Hay sectores que retraen la inversión. (Axel) Kicillof es el anticristo. En ese caso, el escenario es tan malo que tiene impacto", afirmó. A su vez, afirmó que el mandatario bonaerense "quiere a la gente pobre" y que "le molesta que la gente viaje al exterior".

Caputo también apuntó contra los empresarios que reclaman una devaluación y cuestionó los intereses que, según planteó, existen detrás de ese pedido.

"Los que piden una devaluación son momias o miserables que solo piensan solo en sí mismos y quieren una Argentina pobre donde puedan pagar salarios, pobres con una economía cerrada así la gente les subsidia los precios de venta y juegan a ser megaempresarios".

El mensaje de Caputo sobre los jubilados

Otro de los puntos de su exposición estuvo relacionado con los ingresos de los jubilados. El ministro pidió poner en perspectiva la evolución reciente de esos haberes y comparó el período de la actual administración con el gobierno anterior.

Según afirmó, las jubilaciones aumentaron 14% desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia, mientras que durante la gestión anterior habían retrocedido 40%.

La mirada del ministro sobre las elecciones de 2027

Hacia el cierre de su exposición, Caputo trasladó la discusión económica al escenario electoral. El funcionario expresó su confianza en que la población tendrá en cuenta los resultados que atribuye a la actual gestión y cuestionó la posibilidad de un regreso a las políticas del pasado.

"A mí me parece que la mayoría de la gente no va a votar volver al pasado, creer eso es una tomada de pelo, una subestimación muy alta para todos los argentinos. Los argentinos no son tontos", recalcó.