La ratificación del alineamiento estadounidense con el principio de soberanía chilena sobre el canal interoceánico reactiva la lectura internacional del Tratado de Paz y Amistad de 1984 y del Tratado de Límites de 1881.
El Gobierno de Donald Trump ratificó de forma contundente su posición geopolítica en el Cono Sur, luego de la polémica con Argentina. El embajador norteamericano en Santiago de Chile, Brandon Judd, afirmó que “el Estrecho de Magallanes pertenece a Chile. Reconocemos eso y esa es la política de Estados Unidos” , en diálogo con medios trasandinos, sin dejar margen a interpretaciones antiguas.
El pronunciamiento oficial tuvo lugar en un contexto de renovada discusión sobre las delimitaciones y derechos de navegación en el extremo sur del continente. Desde Washington enfatizaron que el reconocimiento a la soberanía chilena sobre las aguas del paso interoceánico se fundamenta en la vigencia irrestricta de los tratados internacionales suscritos entre ambos países sudamericanos.
Al ser consultado sobre el posicionamiento de la Casa Blanca ante las diferencias interpretativas expuestas recientemente entre Argentina y Chile, Judd se amparó en la importancia del respeto a la diplomacia bilateral y a la paz territorial.

Brandon Judd: “Creemos en apoyar acuerdos y los acuerdos han sido firmados por Chile y Argentina”
“Creemos en apoyar acuerdos y los acuerdos han sido firmados por Chile y Argentina”, argumentó Brandon Judd.
La ratificación del alineamiento estadounidense con el principio de soberanía chilena sobre el canal interoceánico reactiva la lectura internacional del Tratado de Paz y Amistad de 1984 y del Tratado de Límites de 1881. Ambos instrumentos legales establecen la jurisdicción del paso marítimo bajo la soberanía de la República de Chile, garantizando al mismo tiempo la neutralidad y la libre navegación para buques de todas las banderas.

El canciller chileno, Francisco Pérez Mackenna, remarcó que “la soberanía de Chile sobre el Estrecho de Magallanes en su totalidad es indiscutible y se funda en los Tratados de 1881 y 1984 suscritos por ambos países”
Especialistas en política exterior destacan que el respaldo explícito brindado por el embajador Brandon Judd otorga firmeza a la postura de Santiago en foros internacionales, atenuando eventuales roces diplomáticos escalonados en la región patagónica y reforzando el principio de seguridad jurídica en la navegación austral.
Fuente: Perfil

