Los jefes de la CGT justifican la decisión de no haber avanzado con una huelga contra Macri y destacan el diálogo abierto con el Gobierno; pero también hacen duras advertencias por la situación del empleo y la flexibilización laboral.
Hay una ligera metamorfosis en el sindicalismo peronista. El triunvirato de mando de la CGT, que integran Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña, está a punto de derribar un mito: canceló recientemente un paro general e intenta exhibirse por primera vez mucho más benévola con un gobierno de otro color político, como lo es del Mauricio Macri.
Por Nicolás Balinotti para La Nación

