¿CONARPESA AMENAZA CON “UN MUERTO?
En las últimas horas la escalada en el conflicto gremial entre los trabajadores de la Alimentación y la multinacional ‘Conarpesa’ produjo una grave amenaza del empresario Fernando Alvarez Castellano que advirtió que “hasta que no haya un muerto no van a tomar conciencia las autoridades, no van a tomar cartas en el asunto.
85 OBREROS EN CONFLICTO
La pesquera ‘Conarpesa’ no cumplió con el compromiso de incorporar a 85 trabajadores y desató un conflicto en el acceso al parque industrial pesquero de Puerto Madryn que amenaza con paralizar toda la actividad.
El conflicto de larga data había alcanzado un acuerdo, homologado por la subsecretaría de Trabajo de la Provincia, donde el gigante pesquero se comprometía a incorporar el 15 de Julio a 85 operarios.
La firma propiedad del español Fernando Álvarez Castellano, ahora sostiene que cumplirá con la reincorporación, pero el próximo 1° de Agosto, promesa que fue rechazada por los operarios. Así es que las protestas consistentes en la quema de cubiertas en el acceso a las plantas paralizaron totalmente las actividades.
La respuesta de la patronal fue denunciar penalmente al sindicato STIA, Sindicato de Trabajadores de la Alimentación, al secretario general del gremio, Luis Núñez y a algunos obreros protagonistas de la lucha gremial.
“A mi no me van a poner de rodillas”, aseguró el empresario hispano en declaraciones a LU20.
“MECANISMO PERVERSO”
Sin embargo el dirigente Luis Núñez considera que no se trató de una ocupación sino de un reclamo legítimo porque debían incorporar a 85 trabajadores temporales, compromiso que, según sostuvo, el empresario español no cumplió porque «cree que puede hacer lo que quiere».
El dirigente sostiene que Alvarez Castellano “aplica un mecanismo perverso” al correr la fecha cada vez que los obreros temporarios se presentan a trabajar.
El empresario advirtió que trasladará sus operaciones a Santa Cruz, donde la firma también posee instalaciones.
Santa Cruz legalizó un sistema de contrataciones de obreros mediante la intermediación de cooperativas de trabajo. El mecanismo abarata mucho el valor de los salarios que pagan las patronales de la pesca. “Se trata de precarización laboral”, sostiene el sindicato.
"HASTA QUE NO HAYA UN MUERTO…"
En graves declaraciones Alvarez Castellanos lanzó una temeraria advertencia, señalando la posibilidad de que el conflicto gremial termine con un obrero muerto.
“Es un tema personal de Luis Núñez conmigo, hasta que no haya un muerto las autoridades no van a tomar conciencia y tienen que tomar cartas en el asunto”, advirtió el empresario.
LA CÁMARA DE EMPRESARIOS
En las últimas horas la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) pidió formalmente al gobierno de Chubut su intervención en la crisis, temiendo que el conflicto se extienda a las demás empresas y paralice toda la actividad.
Las patronales temen perder plata con una huelga generalizada y reclaman al gobierno que defienda sus intereses.
CAPIP reclama al gobierno «ejercer todas las herramientas preventivas, conciliatorias y de policía laboral para evitar que, de concretarse medidas de alcance general, se vea afectada la paz social, la funcionalidad y la continuidad operativa de empresas que no guardan relación alguna con el conflicto que les dio origen».
EL CRIMEN DE CACHO ESPINOSA Y LA SOSPECHA DE CONARPESA
La tremenda advertencia de Alvarez Castellano sobre la posibilidad de que el conflicto gremial en Puerto Madryn provoque un muerto, trae al presente el asesinato de Raúl “Cacho” Espinosa, ex empleado y ex gerente de ‘Conarpesa’.
Espinosa fue muerto de un balazo en el pecho en la puerta de su casa, en el barrio Sur de Madryn el 30 de Enero de 2003. El crimen se produjo en pleno día, delante de su esposa que estaba embarazada de mellizos de cinco meses.
El proceso judicial que siguió a la muerte de Cacho Espinosa fue vergonzoso. Intervinieron 24 jueces, decenas de testigos pero el crimen quedó impune. Todos los acusados y sospechosos quedaron absueltos por falta de pruebas.
AUTORES INTELECTUALES
En nota publicada por diario ‘Clarín’ el periodista Carlos Guajardo, recordó que “en el comienzo del caso, se habló de la presunta participación de los dueños de Conarpesa como autores intelectuales del asesinato. Pero esto se diluyó y la investigación se fue complicando, de la mano de inexplicables errores judiciales.”
El artículo del diario porteño agrega: Conarpesa es una de las empresas pesqueras más poderosas de la provincia. Espinosa ingresó a trabajar allí como marinero pero pronto se convirtió en gerente y después, en vicepresidente. Durante años fue la mano derecha de los dueños, todos españoles. Llegó a tener costosos autos y hasta un avión. También dio rienda suelta a su pasión por el automovilismo: corrió en TC Pista en Chubut y también a nivel nacional.
Pero la relación de “Cacho” con los dueños de Conarpesa se fue deteriorando, hasta que debió abandonarla en los peores términos, en 1993.
En enero de 2004, el juez ad hoc Juan Eduardo Meani ordenó la detención y captura internacional de Fernando Álvarez Castellano, presidente de Conarpesa, y de su padre, Juan Álvarez Cornejo, acusándolos como presuntos autores intelectuales del crimen.
La resonancia del crimen también despertó la atención del diario La Nación. El periodista Hugo Alconada Mon escribía en Marzo de 2004 y actualizaba en 2020:
“Todas las pruebas recolectadas en el expediente, al que accedió LA NACION, giran en torno de los propietarios de Conarpesa, que tiene como centro de operaciones los puertos de Chubut y Santa Cruz.
Los dueños de Conarpesa, los españoles Juan Alvarez Cornejo y su hijo Fernando Alvarez Castellano, los presuntos autores intelectuales del homicidio, desaparecieron hace meses, luego de que el primer juez a cargo de la causa decidiera, en una polémica medida, revocar la prohibición de salir del país del segundo de ellos. No se sabe nada de ambos”.


Por A.N

