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El gobierno mantiene el salario mínimo pisado: cuánto poder adquisitivo perdió desde diciembre de 2023

El esquema de aumentos fijado hasta agosto de 2026 elevó el ingreso mínimo a $376.600, aunque los ajustes mensuales quedaron por debajo de la evolución de los precios. Economistas advierten que el deterioro también afecta referencias utilizadas en el mercado laboral y distintas políticas públicas.

El salario mínimo, vital y móvil (SMVyM) perdió terreno frente a la inflación durante 2026 en tanto el Gobierno lo mantiene pisado, lo que viene profundizando el deterioro de su poder de compra. La estrategia de aumentos escalonados, que llevó el ingreso mínimo de $328.400 en noviembre de 2025 a $376.600 en agosto de 2026, es explicada por economistas como una decisión vinculada al control de precios, el impacto fiscal y el rol que este indicador tiene sobre otras prestaciones. Aunque el dato más certero se sustenta en la idea que comentaron algunos analistas a PERFIL de que, pisar los salarios hace al objetivo central del plan del gobierno libertario que es controlar la inflación.

El esquema de actualización del SMVyM fue definido luego de que el Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil no lograra alcanzar un acuerdo entre representantes de trabajadores y empleadores. Ante esa falta de consenso, el Poder Ejecutivo estableció los nuevos valores mediante la Resolución 9/2025, con incrementos mensuales que se aplicaron desde noviembre de 2025 hasta agosto de 2026.

La investigadora de Fundar, Macarena Santolaria, señaló a PERFIL que el deterioro del salario mínimo no fue únicamente consecuencia de los aumentos por debajo de la inflación registrados durante 2026. Según explicó, el proceso comenzó en diciembre de 2023, cuando el SMVyM sufrió una caída del 15% en términos reales como consecuencia de la devaluación.

A partir de allí, recordó que entre agosto y noviembre de 2025 el salario mínimo permaneció congelado en $322.200 durante seis meses, lo que profundizó la pérdida de poder adquisitivo antes del esquema de incrementos fijado para 2026.

El salario como ancla para la inflación

Para la economista Delfina Rossi, la explicación principal está en la estrategia económica oficial. "El Gobierno obviamente no actualiza el salario mínimo vital y móvil por una cuestión de utilizar salarios como ancla de la inflación, lo mismo que hace con las paritarias. Pisar salarios implica intentar bajar la inflación", afirmó.

Según Rossi, esa política provocó un deterioro del poder adquisitivo del salario mínimo. Como referencia, sostuvo que "en diciembre de 2023 el salario mínimo vital y móvil estaba alrededor de 400 dólares a tipo de cambio oficial y hoy está alrededor de 250 dólares", lo que, según su análisis, representa un atraso cercano a los u$s100 medido al tipo de cambio oficial.

La economista también advirtió que el efecto trasciende a quienes cobran el salario mínimo. "Esto obviamente implica una pérdida de poder adquisitivo de muchos trabajadores que utilizan el salario mínimo vital y móvil como referencia y paritarias más informales que lo utilizan como tal", explicó.

Además, cuestionó la falta de consenso para definir los incrementos. "El Gobierno obviamente puede decretar, pero también el hecho de que haya levantado la mesa de negociación del salario mínimo vital y móvil es una decisión política que desarticula lo que es la negociación colectiva y el diálogo paritario de todas las fuerzas", sostuvo.

Laura Caullo y Guadalupe Galíndez, economistas del Ieral de la Fundación Mediterránea, señalaron que el salario mínimo no solo funciona como un piso para determinados trabajadores, sino también como referencia para distintas prestaciones y políticas públicas, por lo que su evolución tiene consecuencias sobre las cuentas fiscales.

Las especialistas recordaron que la última actualización se produjo luego de que el Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil no alcanzara un acuerdo entre representantes de trabajadores y empleadores. Ante esa situación, el Poder Ejecutivo fijó los nuevos valores mediante la Resolución 9/2025 con aumentos escalonados entre noviembre de 2025 y agosto de 2026.

En ese sentido, explicaron que anteriormente programas como Potenciar Trabajo ajustaban automáticamente sus montos cuando aumentaba el salario mínimo. Esa relación cambió en diciembre de 2023, cuando fue reemplazado por Volver al Trabajo, que estableció un monto fijo de $78.000 desvinculado del SMVyM.

Caullo y Galíndez también señalaron que no existe un nivel "correcto" para el salario mínimo, ya que depende de variables como la productividad, el mercado laboral y los objetivos de la política pública. Sin embargo, remarcaron que su deterioro es evidente: medido en pesos constantes de mayo de 2026, el promedio histórico entre 2000 y 2026 fue de aproximadamente $715.000, mientras que el máximo poder adquisitivo se registró en septiembre de 2011, cuando equivalía a unos $1.116.000 a valores actuales. Hoy, en cambio, ronda los $365.000.

En la comparación regional, el salario mínimo argentino también aparece rezagado. Según el análisis de las economistas del Ieral, para medir las diferencias entre países no alcanza con convertir los salarios a dólares, sino que debe considerarse la Paridad de Poder de Compra (PPP), que ajusta los valores según el poder adquisitivo de cada economía. Bajo ese criterio, en 2024 el salario mínimo argentino equivalía a 568 dólares internacionales (PPP 2021), ubicándose en el octavo lugar entre once países de América del Sur, solo por encima de Brasil, Perú y Surinam.

Las economistas agregaron que, con datos del SIPA correspondientes a marzo de 2026, el salario mínimo representa apenas el 23% de la remuneración mediana y el 17% de la remuneración promedio del empleo registrado.

Además, destacaron que en mayo de 2026 el SMVyM se ubicó por encima de la Canasta Básica Alimentaria, pero por debajo de la Canasta Básica Total, por lo que un trabajador que percibe ese ingreso como único sostén del hogar de referencia no supera la línea de pobreza.

También advirtieron que la pauta de aumentos quedó rápidamente superada por la inflación. Mientras la recomposición prevista por la Resolución 9/2025 alcanzó el 17% entre noviembre de 2025 y agosto de 2026, el IPC acumuló un 14,7% en los primeros cinco meses de 2026 y un 21% si se toma como referencia noviembre de 2025. En consecuencia, concluyeron que "la inflación ya había compensado completamente la recomposición prevista" antes de finalizar el cronograma de incrementos.

El rol histórico del salario mínimo y la posibilidad de nuevos aumentos

El economista de la UBA, Ángel Cerra recordó a PERFIL que el salario mínimo, vital y móvil fue creado en 1964 con el objetivo de garantizar un piso de ingresos suficiente para que un trabajador pudiera sostener a su familia y que, además, debía actualizarse conforme avanzara la inflación.

No obstante, explicó que con el paso del tiempo el salario mínimo incorporó nuevas funciones que hoy condicionan las decisiones oficiales.

"La que más le importa al Gobierno es que las jubilaciones mínimas con 30 años de aportes tienen que ser por lo menos del 82% del salario mínimo vital y móvil. Es decir, que si se actualizara el salario mínimo como debería ser, siguiendo la inflación, deberían subir esas jubilaciones mínimas con 30 años de aporte", afirmó.

Cerra agregó que existen otros beneficios vinculados a este ingreso. "Muchas veces el salario mínimo se utiliza para fijar los requisitos para acceder a determinada beca. Por ejemplo, la beca Progresar. Entonces, si sube el salario mínimo, esto hace que más personas estén en condiciones de reunir los requisitos", indicó.

Además, recordó que hubo antecedentes de otros gobiernos que también mantuvieron congelado o retrasado el salario mínimo y opinó que la postura actual también responde a una visión según la cual "la ideología liberal se opone a que el Estado regule los salarios o que intervenga en la negociación libre entre el empleador y su empleado".

Por último, las economistas del Ieral señalaron que el Gobierno puede volver a fijar el salario mínimo mediante una resolución si el Consejo Nacional del Empleo no alcanza la mayoría requerida para acordar un nuevo valor. Según explicaron, la Ley 24.013 establece que, si luego de dos sesiones no se consigue esa mayoría de dos tercios, el presidente del Consejo queda facultado para resolver la actualización del salario mínimo.

El salario mínimo aumentó por decreto: ¿en cuánto quedó? | REPERFILAR

Por Gabriel Zorrilla - Perfil