La secretaría de Trabajo de la Nación comenzó a convocar a las organizaciones gremiales para reformar los convenios colectivos de trabajo.
Se trata de derrumbar las conquistas laborales que constituían junto a los salarios la base de la dignidad de la clase trabajadora.
El secretario de Trabajo de la Nación es Julio Cordero, ex gerente de Techint, la super patronal, uno de los peces gordos del poder real en la Argentina, con sede en Luxemburgo.
En la primera etapa se avanzará sobre los CCT (Convenios Colectivos de Trabajo) de Industria Lechera, Textiles, Químicos, Plásticos, trabajadores de Prensa y de Televisión.
Quieren borrar del escenario a los trabajadores de estaciones de servicio, reemplazándolos por el autoservicio. Como se ve en las películas norteamericanas.
Más que nada el gobierno busca afectar a los gremios más poderosos: Bancarios, Camioneros, Construcción, Aceiteros, Sanidad, Gastronómicos, Petroleros, Seguridad y Ferroviarios.
No olvidemos que durante el macrismo los Petroleros de Chubut y Neuquén ya resignaron derechos, salarios y medidas de seguridad sin ofrecer ninguna resistencia.
ATENCIÓN MADRYN, PUERTO RAWSON, CAMARONES, COMODORO
Los nuevos convenios buscarán afectar los beneficios de los trabajadores de la industria pesquera en su totalidad.
Sufrirán los operarios que trabajan con el pescado en las plantas en tierra organizados en el Sindicato de la Alimentación.
El ajuste alcanzará a los obreros marítimos que trabajan embarcados; y a otros empleados con mayor jerarquía como conductores navales, maquinistas, mecánicos, electricistas y otros.
LLORANDO POR LA RADIO
Felicidad y dólares a las patronales de la pesca. Menos derechos y salarios para los trabajadores, más ganancias para las patronales. “Transferencia de riquezas”, según dicen los economistas que salen por la tele.
En esta parte del mundo, casi a diario los empresarios lloran por las radios de amplitud modulada por “la carga impositiva más alta del mundo” y por los “altos sueldos” que deben pagar a sus empleados.
A la hora de los noticieros los directivos de los gremios patronales de la Pesca, desplazaron del aire a sus pares de la sociedad rural que monopolizaron la tristeza radial durante décadas.
BARRIONUEVO GANÓ SITRAED
Nueva conducción del Sitraed, Sindicato de Trabajadores de la Educación.
A nivel provincial ganó Jorge Barrionuevo, de la lista Naranja y Negra con 609 votos. Segunda quedó la lista Azul, comandada por Gerardo ‘el Negro’ Carranza con 376 votos. Tercera la Bordó con 316 votos.
En la seccional Trelew ganó la Blanca, encabezada por Néstor Reynolds.
CARRANZA PERDIÓ PERO GANÓ
Carranza fue Secretario Normalizador, Secretario General, Interventor y de nuevo Secretario General. Sin parar.
“Carranza te firmaba todo”, recuerdan los afiliados.
Si bien Carranza perdió la elección provincial, su lista ganó la seccional Puerto Madryn que encabezada por Cristina Alcalá. Aquí Carranza era candidato a secretario gremial, es decir que conserva sus inoxidables atributos gremiales y no deberá retornar al aula.
Sitraed nació en Puerto Madryn en 2003; tuvo como promotor al fallecido dirigente de Judiciales Enrique Dastolfo.
El Sitraed ganó espacios en la docencia como alternativa ‘por izquierda’ a la histórica ATECH.
Pero a poco de andar se instaló ‘a la derecha’ de la ATECH.
Así entregó prestigio político y empañó el mito que hablaba de un supuesto contenido revolucionario en los sindicatos paralelos.
Veintipico de años después de comenzada esta experiencia gremial una enorme mayoría de jóvenes docentes abandonaron los gremios formales y constituyeron Docentes Autoconvocados.
Esta identidad gremial que el gobierno prefiere ignorar, el día de hoy trabaja para poner en marcha un Banco de Alimentos que asista a las docentes más débiles y organiza la próxima movilización.
BARRIENDO AL AMANECER
Todas las madrugadas de todos los días hábiles y feriados, cientos de pibas con escobillones de acero, palas y carretillas limpian en silencio las calles de Trelew.
Lo hacen con la ropa que traen de la casa. Calzando zapatillas, sin guantes, sin pantalones de abrigo, sin camperas adecuadas sin nada que las identifique como empleadas municipales.
Son todas mujeres muy jóvenes. Hay unos pocos muchachos.
Al comando de estos grupos de trabajadoras están los Capataces que observan. Todos varones, todos gordos grandotes.
A esta parte del mundo del trabajo no llega la justicia social y como los trabajadores precarios no pueden pagar la cuota sindical, tampoco llegan los gremios, ni nadie.
“La hormiga, por odio a la cucaracha, votó al insecticida. Murieron todos, hasta el grillo que se abstuvo”. Anónimo
Por Antonio Pezella

