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Bullrich logró bajar la sesión del jueves, pero a cambio el Senado ya tiene fecha para interpelar a Adorni

Se acordó postergar una semana la sesión y convocar para el 25 de junio, donde se votará la interpelación para el 2 de julio. Ese día habrá doble sesión: primero el interrogatorio, después el informe de gestión que Adorni había ofrecido. “No había margen”, reconoció una fuente del oficialismo a PERFIL.

Patricia Bullrich le consiguió al gobierno el breve respiro que buscaba: el Senado no sesionará este jueves, por lo que la interpelación a Manuel Adorni no llegará al recinto esta semana. Sin embargo, el precio fue acordar que la otra semana haya sesión y que se incluya el interrogatorio al jefe de Gabinete. Fuentes parlamentarias confirmaron a PERFIL que “se decidió convocatoria a sesión el 25 de junio, para tratar un pedido de interpelación para el 2 de julio. Además se votarán acuerdos, inviolabilidad de propiedad privada y convenios internacionales”. De esta manera, habría un escenario de doble sesión: primero, las preguntas por su situación patrimonial. Luego, las preguntas sobre la gestión del gobierno de Milei. Una fuente del oficialismo fue más franca sobre el resultado de la negociación: “No había margen“.

La negociación se selló después de unas 48 horas de conversaciones bilaterales entre Bullrich y los jefes de la oposición dialoguista, que cristalizaron en una reunión en el salón del bloque radical, en el segundo piso del Palacio Legislativo. Participaron el anfitrión Eduardo Vischi (UCR), Martín Goerling Lara (PRO), Carlos “Camau” Espínola (Provincias Unidas) y Carolina Moisés (Convicción Federal), además de Flavia Royón, Natalia Gadano y Carlos Arce.

El acuerdo que Villarruel selló en Labor Parlamentaria en una reunión que se extendió más de 90 minutos y contó con todas las bancadas tiene una consecuencia que cambia el sentido de la nota que Adorni había enviado el martes a la noche. El jefe de Gabinete había confirmado que el 2 de julio iría al Senado a “brindar el Informe N° 146” en los términos de una sesión informativa: una exposición que puede prepararse con tiempo, como la que dio en abril en Diputados. Esa oferta quedó desactualizada. Fuentes de la Cámara alta anticiparon a este medio que “hay muchas chances” de que la interpelación se apruebe en el recinto.

El “grupo de los 47” (la denominación que circula en el Senado para nombrar al bloque que reúne al oficialismo, los aliados y la oposición dialoguista) se había reunido desde las 16 en el segundo piso del Palacio Legislativo, dos horas antes de que la negociación se trasladara a Presidencia. Lo llamativo es que mientras varios aliados de LLA presionaban puertas adentro para avanzar directamente con la moción de censura, fue finalmente el bloque opositor el que tomó la iniciativa para exigir que el tratamiento de la interpelación quedara fijado en el temario del 25. El cálculo de los números no cambió: los 25 senadores del interbloque Popular, los 3 de Convicción Federal, el PRO y los provinciales alcanzarían la mayoría absoluta necesaria para aprobarla.

Un escenario más hostil que el de abril en Diputados

La comparación que circula en los despachos del Senado es con el 29 de abril, cuando Adorni expuso en Diputados con todo el gabinete presente para respaldarlo. El 2 de julio, el escenario será distinto: de un lado va a tener a la vicepresidenta Victoria Villarruel, que fue la primera en exigirle públicamente que cumpliera el artículo 101; del otro, al peronismo, que viene empujando la interpelación desde mayo; y, en el medio, a Patricia Bullrich, que pasó en cuestión de días de pedirle que adelantara su declaración jurada a calificar su confesión sobre los ahorros como una “omisión ética“.

Esa lectura confirma lo que ya se anticipaba horas antes de que cerrara la negociación: tanto en la UCR como en otros bloques aliados reconocían que, tarde o temprano, este desenlace iba a llegar. El acuerdo de hoy no cambia esa certeza, solo le puso fecha exacta. Adorni gana una semana, pero pierde el formato que había elegido. En lugar del informe de gestión que ofreció el martes a la noche, el 2 de julio va a tener que enfrentar primero un interrogatorio bajo la amenaza de una moción de censura que, hasta ahora, ningún jefe de Gabinete tuvo que atravesar desde que existe la figura

Patricia Bullrich busca darle más días a Adorni antes de visitar el Senado. | Cedoc

Por Julián D’Imperio-Perfil