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La Iglesia y el límite filosófico a Milei

El 25 de Mayo expuso el choque ideológico entre el oficialismo y la Doctrina Social de la Iglesia. Aunque el Presidente buscaba mostrar una foto de unidad política, la homilía reclamó diálogo y cuestionó con dureza la violencia en las redes sociales.

El arzobispo Jorge García Cuerva contó en su momento, que la primera vez que dio una homilía siendo arzobispo de Buenos Aires al terminar recibió un llamado de Francisco para comentársela. Mayúscula fue la sorpresa de García Cuerva al ver que el Papa desde Roma por internet seguía atento a ver si su discípulo continuaba sus enseñanzas. Esta anécdota me permite imaginar que ayer cuando el arzobispo de Buenos Aires le hablaba a Milei sentía que también Francisco lo estaba escuchando.

El Tedeum del pasado 25 de Mayo resultó en una dura crítica al Gobierno. El arzobispo García Cuerva emitió un duro mensaje, marcando las consecuencias del gobierno de Javier Milei y sirvió como un límite filosófico a las ideas imperantes de individualismo, exaltación del lucro como único objetivo y la construcción política de un enemigo interno que hace este gobierno con las redes sociales.

Es el espíritu del Papa Francisco, que a más de un año de su partida, cambió tan profundamente a la Iglesia, que lejos de ser una institución conservadora y cercana al poder, resulta un refugio para los pobres y un límite a los gobiernos. De hecho, desde que Francisco, como Jorge Bergoglio, era arzobispo de Buenos Aires, la Iglesia Católica en nuestro país se convirtió, como dice el analista político Martín Rodríguez, en la CGT de los pobres.

Vamos a repasar algunos de los fragmentos de la homilía del arzobispo, García Cuerva.

“Nos falta una clase dirigente que con la fuerza del pueblo se anime al diálogo, al encuentro y a la reconciliación”, planteó el arzobispo frente a Javier Milei. El arzobispo de Buenos Aires también cargó contra la metodología política del Gobierno en las redes sociales. García Cuerva se refirió a un término creado por el propio Papa Francisco: terrorista de las redes. Vamos a escucharlo.

El Gobierno probablemente sabía que el Tedeum sería un momento complicado, pero Milei tenía otro objetivo. Volver a mostrarse unido luego de las internas que reaparecieron con el planteo de Bullrich frente al caso Adorni y las acusaciones cruzadas por el affaire Rufus. Milei consiguió su foto de unidad y Santiago Caputo, vestido al estilo Peaky Blinders, se mostró componedor saludando a Lule Menem. Sin embargo, Victoria Villarruel no fue invitada al Tedeum. Desde el Gobierno consideran que la ruptura con la vicepresidente es irreversible.

Una de las postales del acto fue el saludo con el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Recordemos que el año pasado, en la misma ceremonia, no lo había saludado.

Vamos a ese fragmento del 2025 y al actual para luego explicar el contexto.

Ahora, pasemos al de ayer.

El año pasado, durante la campaña de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri había contratado al consultor catalán, Antoni Gutiérrez-Rubí, quien había asesorado a Sergio Massa en la contienda presidencial. Milei se había quedado muy enojado con Rubí por su forma de hacer campaña, probablemente por recordarle su fracaso por el paso del Banco Central.

Ahora, Jorge Macri no está en campaña y se mostró cercano al Gobierno. Se sacó una foto con el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, tras llegar a un acuerdo por la coparticipación porteña y no parece estar tan radicalizado como su primo Mauricio en una aventura opositora. ¿Querrá Milei explorar la posibilidad de separar a los primos para restarle fuerza a una lista independiente del PRO, lo que dejaría al Gobierno con posibilidades de perder en primera vuelta? Es una hipótesis entendible

En relación con las críticas en la homilía de García Cuerva al gobierno de Milei, quien salió a responder fue Bertie Benegas Lynch. Vamos a ver el tuit.

Las fotos de García Cuerva con dirigentes peronistas no prueban nada. Hay fotos del Papa Francisco sonriendo con Milei y todos sabemos que tenía un pensamiento antagónico al Presidente.

Inclusive el propio Papa Francisco cuando ocupaba el cargo que ahora ocupa García Cuerva, fue muy crítico con el peronismo en el poder de ese momento que era el kirchnerismo. Vamos a ver un fragmento.

Muy duro, en esa homilía, Bergoglio habló de quienes utilizan los cargos para su beneficio personal.

Luego, cuando Bergoglio se convirtió en el Papa Francisco, la iglesia en Argentina siguió defendiendo a los más necesitados y marcando límites al poder. Vamos a un fragmento del Tedeum del 2018, cuando el presidente era Mauricio Macri.

García Cuerva desde sus primeros meses representó una forma de pensar antagónica a Milei. En septiembre de 2023, dos meses después de asumir como arzobispo, le realicé una entrevista en Periodismo Puro y planteó lo siguiente.

Volviendo a la actualidad, en el fondo, hay un debate de fondo entre la doctrina social de la iglesia sostenida por García Cuerva y los seguidores del Papa Francisco, hoy encabezados por el Papa León XIV, y el individualismo materialista que pretende instalar este Gobierno y el resto de la extrema derecha mundial.

La Doctrina Social de la Iglesia nació formalmente a finales del siglo XIX como una respuesta reflexiva y pastoral ante los profundos cambios sociales, económicos y políticos provocados por la Revolución Industrial. El hito fundacional se sitúa en 1891 con la encíclica Rerum Novarum, promulgada por el Papa León XIII. En ese contexto, el auge del capitalismo salvaje y el surgimiento de ideologías como el socialismo generaron una situación de explotación obrera extrema, miseria urbana y deshumanización laboral que la Iglesia no podía ignorar. León XIII buscó entonces una “tercera vía” que superara tanto el individualismo liberal, que negaba la responsabilidad estatal, como el colectivismo marxista, que anulaba la libertad y la propiedad privada.

Los pilares de esta doctrina se asientan sobre una visión antropológica que coloca a la persona humana, creada a imagen de Dios, como centro y fin de toda actividad social. Un postulado central es la dignidad inalienable de la persona, la cual trasciende cualquier sistema económico o político. A partir de ella se deriva el principio del bien común, entendido no como la suma de intereses individuales, sino como el conjunto de condiciones sociales que permiten a todos los integrantes de una comunidad alcanzar su propia perfección de manera más plena. Otro eje fundamental es el destino universal de los bienes, que establece que la propiedad privada es un derecho natural pero siempre subordinado a la función social de asegurar el sustento de todos los hombres.

La Iglesia también enfatiza la subsidiariedad, que promueve la libertad de las comunidades menores para resolver sus problemas sin la intervención desmedida del Estado, salvo cuando sea estrictamente necesario para el bien común. Asimismo, la solidaridad se presenta no como un sentimiento vago, sino como la determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien de todos y de cada uno, reconociendo al otro como un hermano. Finalmente, la opción preferencial por los pobres, concepto que ha ganado mayor fuerza en las décadas recientes, obliga a considerar las decisiones sociales, económicas y políticas priorizando siempre la situación de aquellos que están en los márgenes. En conjunto, estos principios no constituyen un sistema ideológico cerrado, sino una brújula moral orientada a humanizar las relaciones sociales, el trabajo, la economía y la política, buscando siempre la justicia en el marco de la paz.

La justicia social, aunque hoy aparece como un concepto político secular, hunde sus raíces en la filosofía escolástica y el pensamiento social católico. Su formulación técnica fue impulsada por el jesuita Luigi Taparelli en 1840, quien buscaba integrar la justicia en la estructura de la sociedad moderna. Sin embargo, su consolidación definitiva ocurrió con la encíclica Quadragesimo Anno de 1931, donde Pío XI la estableció como el eje ético para corregir las desigualdades extremas del capitalismo liberal. La Iglesia articuló este principio como una exigencia moral para que las estructuras sociales, leyes e instituciones garanticen el acceso al bien común. Aunque diversas corrientes políticas la adoptaron luego, su esencia católica radica en la convicción de que el orden social debe reflejar la dignidad humana y el destino universal de los bienes, superando la caridad individual para exigir una reforma estructural que asegure la vida digna para todos los miembros de la comunidad humana.

Para Milei, la justicia social es una aberración porque son solo los individuos quienes con sus capacidades y preferencias deben bregar por proveerse lo necesario para la subsistencia. Vamos a un fragmento de esta definición del Presidente.

Esta idea de Milei relativa a que el hecho de cobrar impuestos para garantizarle a todos lo básico es un robo por parte del Estado fue expuesta con total brutalidad en el debate con Juan Grabois, formado con los preceptos de la Doctrina Social de la Iglesia. Recordemos un momento tristemente célebre del debate que tuvieron en esta misma editorial en 2021.

El derecho a morirse de hambre”. Pasan los años y sigue impactando.

Los problemas de Milei con la Iglesia se iniciaron desde el comienzo mismo de su carrera política. Recordemos la declaración tristemente célebre de que Francisco era el “representante del maligno en la tierra”. Su antiguo empleador, el empresario Eduardo Eurnekian, cruzó a Milei por estas declaraciones. Este fue quizás el primer límite que el círculo rojo le puso a Milei. Vamos al fragmento.

Luego, de esto, cuando Milei asumió visitó al Papa, en un gesto claro de pedido de disculpas.

Es interesante, cómo desde sus inicios el cristianismo católico tuvo una suerte de desapego por el lucro económico.

En su obra clásica, Max Weber sostiene que la ética del trabajo inherente al protestantismo ascético, especialmente el calvinismo, fue un motor decisivo para el desarrollo del capitalismo moderno. Según su análisis, la doctrina de la predestinación generó una angustia psicológica que los individuos canalizaron hacia una actividad profesional disciplinada, interpretando el éxito económico como una posible señal de elección divina. Este enfoque favoreció la acumulación de capital y la racionalización de la vida económica en regiones protestantes. En contraste, Weber argumentó que los países católicos, marcados por la estructura sacramental de la confesión y la absolución, mantenían una visión más tradicionalista y menos volcada hacia una acumulación racional y constante.

Esta tradición católica, ¿habrá estado en la cabeza de Milei cuando se empezó a convertir al judaísmo en un país de religión oficial católica?

Tal es el choque de concepciones que se trasladaron a la Inteligencia artificial. El Papa León XIV, continuidad en nombre del Papa León XIII, el creador de la doctrina social de la Iglesia, planteó que hay que regular la Inteligencia Artificial. Hoy, los libertarios se encuentran felices de la estadía de Peter Thiel en Argentina, un magnate de la IA que plantea que gracias a esta tecnología, las corporaciones podrán prescindir de la democracia y gobernar el mundo. El periodismo debe estar alerta de que no se utilicen datos sensibles de la población para manipular la campaña presidencial como se hizo con el Brexit.

Probablemente esa sea la verdadera encrucijada que enfrenta hoy la humanidad hacia el futuro. Hacia un gobierno de corporaciones que utilizan la tecnología como elemento de disciplinamiento social y exaltación del individualismo o una vuelta hacia el humanismo y la IA puesta al servicio del bienestar colectivo.

Gracias al Papa Francisco, la Iglesia puede ofrecer, al menos desde las concepciones, un destino distinto al de la extrema derecha mundial. El Papa, no solo revolucionó la Iglesia desde sus concepciones, tuvo además una gran inteligencia al elegir quienes continuaran con su tarea como lo son el Papa León, el propio García Cuerva y a más de 160 cardenales. Vamos a un fragmento de la entrevista que le realicé al Papa Francisco en 2023 en el que respondió cómo elegía a los cardenales.

Producción de texto e imágenes: Matías Rodríguez Ghrimoldi

Por Jorge Fontevecchia – Perfil

LA IGLESIA Y EL LÍMITE FILOSÓFICO A MILEI | Net Tv