Con su disputa interna en una nueva fase de ebullición, los principales referentes nacionales de Juntos por el Cambio se reunieron para avanzar con su estrategia electoral y acordar las reglas de funcionamiento del espacio con miras a los comicios presidenciales de 2023.
El cónclave se realizó en la sede del Instituto Hannah Arendt, el think tank de la Coalición Cívica. En un pequeño salón del edificio ubicado en el barrio de Recoleta se amucharon Mauricio Macri; Horacio Rodríguez Larreta; Patricia Bullrich; María Eugenia Vidal; Cristian Ritondo, Mario Negri; Gustavo Valdés; Alfredo Cornejo; Martín Lousteau; Ernesto Sanz; las autoridades y espadas legislativas de la CC, Maximiliano Ferraro y Juan Manuel López; y el líder de Peronismo Republicano, Miguel Ángel Pichetto, entre otros dirigentes nacionales de la coalición.
Tras aprobar por unanimidad el reglamento interno que regulará el funcionamiento de la fuerza y concordar una agenda de trabajo para los próximos meses, la mesa nacional de Juntos por el Cambio abordó los temas más espinosos: el presunto acuerdo entre Morales y Massa por las vacantes en el Consejo de la Magistratura y el debate por la irrupción de Milei en el tablero opositor.
La discusión en torno al libertario se activó cuando Larreta puso el énfasis en el punto 6 del nuevo reglamento y manual de buenas prácticas de Juntos por el Cambio, que establece que cualquier futura incorporación del espacio debe ser aprobada por unanimidad.
En ese marco, los altos mandos del espacio concordaron en que Milei que “no forma parte de Juntos por el Cambio” y que la estrategia de posicionamiento del libertario es “funcional” al kirchnerismo, porque busca dividir a la alianza opositora. Macri avaló la idea, pero advirtió a sus socios sobre la necesidad de definir un plan salir a disputarle la representación al economista y evitar que atraiga a un sector del electorado propio. Los radicales coincidieron en que Milei representa un desafío para la militancia de Juntos por el Cambio.
“Somos el cambio sin anarquía. Fuimos y somos el límite al kirchnerismo que necesita la Argentina y la alternativa de cambio profundo”, remarcaron los jefes de Pro, la UCR, la Coalición Cívica y Peronismo Republicano. Macri, quien llegó unos minutos tarde al cónclave, fue quien sugirió incluir la palabra “anarquía”.
Patricia Bullrich: “Queremos dejar de hablar de Javier Milei”
La exclusión de Milei fue celebrada por los caciques radicales, Lousteau y los referentes de Carrió: “Damos por cerrado un debate que erosiona la unidad de Juntos por el Cambio y es funcional al kirchnerismo. Por más que quieran no vamos a permitir que rompan la única alternativa de cambio profundo”, remarcó Ferraro, titular de la CC, tras la reunión cumbre.
A su vez, los jerarcas de Juntos por el Cambio buscaron cerrar filas para respaldar a Morales, vinculado con una supuesta negociación con Massa por las vacantes en el Consejo de la Magistratura. Esas versiones habían enardecido al jujeño, quien adujo que fue víctima de una “operación” orquestada por el kirchnerismo o sectores aliados que exploran una alianza con Milei. En la previa de la reunión, los “halcones” de Pro no ocultaban su indignación por el presunto pacto, pese a que Morales ya había dado explicaciones públicamente.
El gobernador de Jujuy, quien había reclamado a sus socios que terminen con las supuestas “operaciones” para desgastarlo, tomó la palabra en la cumbre opositora para negar que haya estado involucrado una tratativa con Massa y el Gobierno. En ese momento se produjo un cruce leve con Macri, según coincidieron distintas fuentes consultadas. El fundador de Pro le reprochó que haya apuntado contra el Pro por la versión que difundió Clarín sobre un presunto pacto con el Gobierno. Le dijo que le creía, pero le pidió que no construyera visiones conspirativas. El jujeño tomó nota del reclamo y quedaron en charlar a solas.
Macri, cuentan fuentes de Juntos por el Cambio, también alertó a sus socios sobre la necesidad de tomar distancia y ser cuidadosos a la hora de tratar con Massa: “Te quiere enredar en una telaraña”, soltó.
Morales aclaró que ya no pretende incorporar al tigrense a JxC y remarcó que no oculta su amistad con él. “Yo cuando pensé que había que sumarlo lo dije de frente y fui a una convención de mi partido y trabajé para eso. Acá hay testigos”, apuntó, al recordar la histórica convención de la UCR en Gualeguaychú, en la que Sanz logró imponer su plan para aliarse con el Pro. Sin embargo, resaltó que su relación con Massa ya no es la misma que en ese entonces.
Concluida la tertulia, la mesa nacional de Juntos por el Cambio coincidió en salir a apoyar al jefe del radicalismo frente a “una operación de envergadura”. “Negamos esta falsa información de manera rotunda e insistimos en que el cargo de la minoría en el Senado corresponde a Juntos por el Cambio. Además, consideramos que este nivel de mentira atenta contra los valores democráticos de defensa de la verdad”, indicaron.

